Escena 1



Resumen y An√°lisis Acto I: Escena 1

Resumen

Al comienzo de la obra, Hipólito anuncia a Theramenes, su tutor y amigo, su intención de dejar Troezen. Hipólito es hijo de Teseo, rey de Trezena y Atenas, con su primer amor, la amazona Antíope. Teseo ahora está casado con Fedra, la hija de su viejo enemigo, Minos de Creta, pero ha estado fuera de Trezen durante más de seis meses y su hijo está decidido a buscarlo.

Theramenes desaprueba; como las haza√Īas amorosas de Teseo son legendarias, es posible que no quiera que lo encuentren. Hip√≥lito corta abruptamente esta alusi√≥n irrespetuosa a su padre y dice que desde su matrimonio con Fedra, Teseo le ha sido fiel. El deber exige que vaya a buscar a su padre, y √©l tambi√©n tiene sus propias razones para dejar Troezen. La madrastra de Hip√≥lito, Fedra, lo odi√≥ desde el primer momento en que lo vio y no escatim√≥ esfuerzos para hacerle la vida dif√≠cil, incluso llev√°ndolo al exilio en Troezen. Pero Phaedra ha estado enferma √ļltimamente hasta el punto de morir e Hippolytus no deber√≠a tener nada que temer de ella.

Hip√≥lito responde que no es Fedra quien lo est√° molestando, sino Aricia, princesa de una antigua familia gobernante de Atenas, que ahora es medio prisionera de Teseo. Theramenes dice que lamenta que a Hip√≥lito no le guste ella, ya que es una chica inocente y encantadora. Hippolytus responde enigm√°ticamente: ¬ęSi la odiara, no huir√≠a de ella¬Ľ.

Theramenes aprovecha la implicaci√≥n y est√° encantado de que Hip√≥lito, que nunca antes se hab√≠a interesado por una mujer y que es famoso por su castidad, est√© enamorado. Hippolytus inmediatamente rechaza la idea de que puede permitirse el lujo de amar a Aricia. Cuando era ni√Īo, sol√≠a emocionarse con las historias de las haza√Īas de su padre y su conquista de monstruos, pero cuando los chismes se centraron en sus conquistas femeninas: el secuestro de Helena, su deserci√≥n de Peribea, su escape con la hermana de Fedra, Ariadne, y su abandono de ella – Hippolytus no pudo evitar sentirse sorprendido y avergonzado. El comportamiento ligero de Teseo fue algo excusado por sus otros hechos heroicos, pero Hip√≥lito, que a√ļn no ha realizado tales haza√Īas, no tiene tal excusa. Adem√°s, Teseo, temiendo levantar enemigos contra su r√©gimen, prohibi√≥ a Aricia casarse y tener hijos. Desde luego, no estar√≠a dispuesto a dejarla casarse con su propio hijo.

Theramenes es dudoso. El amor llega a todos los hombres, dice; Venus lo quiere, y cuando llega es casi irresistible. ¬ŅPor qu√© luchar contra una emoci√≥n tan placentera, provocada por los dioses y aprobada por ellos? Firmemente, Hippolytus lo interrumpe. Est√° decidido a dejar Troezen. Aparece Oenone, la enfermera de Phaedra.

An√°lisis

Para entender el arte de Racine es imprescindible conocer las tres unidades extra√≠das de Arist√≥teles: unidad de lugar, unidad de tiempo y unidad de acci√≥n. Unidad de lugar significa que la historia debe tener lugar en un solo lugar, no puede cambiar de un lugar a otro. La unidad de acci√≥n proh√≠be tramas y digresiones subordinadas. La unidad del tiempo exige que toda tragedia termine en veinticuatro horas. La unidad del tiempo es especialmente importante para Racine, ya que confiere a sus obras un car√°cter imborrable. A diferencia de Corneille, a quien irritaba la restricci√≥n, Racine se adapt√≥ a ella con bastante facilidad mediante el simple proceso de reducir el conflicto a lo esencial, despoj√°ndolo de casi todos los incidentes; en otras palabras, llenaba sus obras de conflictos psicol√≥gicos. Redujo a√ļn m√°s los escollos de sus obras, iniciando la acci√≥n en media res. Cuando se levanta el tel√≥n, la crisis se ha estado gestando durante mucho tiempo y, como mostrar√°n las escenas posteriores, la cat√°strofe est√° a punto de caer.

Como resultado, la exposici√≥n de Racine es extraordinariamente compleja, ya que debe proporcionar al p√ļblico una gran cantidad de informaci√≥n. La primera escena apenas toca el tema. Tenemos algunos indicios de la personalidad de Hip√≥lito, sus problemas, su posici√≥n. Fedra, el personaje principal, ni siquiera aparece. Se la describe tentadoramente en t√©rminos de su herencia contaminada: la ¬ęhija de Minos¬Ľ y de esa Pas√≠fae, que concibi√≥ una pasi√≥n monstruosa por un toro. Esta evocaci√≥n del trasfondo mitol√≥gico es nuestra pista sobre la verdadera Fedra, pero la √ļnica: los ¬ęhechos¬Ľ tanto de su enfermedad como de su disgusto por Hip√≥lito son enga√Īosos.

La habilidad dramática de Racine supera con éxito la monotonía potencial de esta larga explicación. El final de la escena (cada escena en el drama francés clásico termina cuando un personaje llega o se va) es un ejemplo de esto. La entrada silenciosa y enigmática de Oenone, la enfermera de Phaedra, puede resultar muy dramática. Jean-Louis Barrault, el famoso actor y director, sugiere el siguiente negocio escénico.

Aparece Enona. . . sus velos, como un p√°jaro batiendo sus alas, ondean a derecha e izquierda contra las paredes del corredor lejano. Ella corre. . . . Theramene, al ver a Enone, se detuvo. Hippolytus, al notar el alto de Theramene, se dio la vuelta. . . . El p√°jaro del desastre est√° frente a ellos.

La poes√≠a est√° discretamente orquestada por la m√ļsica del verso. Racine tambi√©n es justamente celebrado como uno de los escritores m√°s melodiosos de la lengua francesa. Por supuesto, el lector que usa una traducci√≥n debe creer en gran medida en esta cualidad. Sin embargo, como ejemplo, la l√≠nea ¬ęla fille de Minos et de Pasiphae¬Ľ es famosa por el efecto inquietante y siniestro creado por el largo y repetido yo vocal y sibilante repetida F‘arena s‘s.



Deja un comentario