el teatro renacentista



Ensayos Críticos El Teatro del Renacimiento

El teatro medieval había sido una empresa de aficionados presentada por el clero o por miembros de las diversas asociaciones comerciales. Los artistas no eran actores profesionales, sino ciudadanos comunes que actuaban solo en su tiempo libre. Con la centralización de la población en las ciudades durante la Baja Edad Media, el interés por el teatro secular comenzó a aumentar.

A finales de la √©poca medieval, cuando todav√≠a exist√≠an algunas producciones gremiales, se desarroll√≥ una rivalidad entre el actor aficionado y el nuevo actor profesional que estimul√≥ el inter√©s por el arte de la actuaci√≥n. En el siglo XVI, el escenario isabelino se volvi√≥ casi en su totalidad profesional y p√ļblico. Se formaron grupos profesionales que cobraban entradas para que el p√ļblico pudiera ver sus actuaciones. Los nuevos grupos de teatro dedicaron todo su tiempo al arte y al oficio de la producci√≥n teatral. El arte de la actuaci√≥n se convirti√≥ en una profesi√≥n durante la √©poca isabelina que proporcionar√≠a un buen sustento al actor. Asimismo, la producci√≥n de piezas en este momento era una buena empresa financiera.

A raíz de la Ley de 1545, que clasificaba como vagabundo y pasible de prisión a todo aquel que no fuera miembro de un gremio, los grupos de actores estaban expuestos a un nuevo peligro, ya que muchos de ellos ya no eran miembros de un gremio y viajaban por todo el país y actuar. Para no ser arrestados, muchos de los actores se ponen bajo el patrocinio de una persona importante. Entonces podrían ser llamados los sirvientes de esa persona, y estarían libres del cargo de ser un vagabundo. Aunque a menudo la relación entre actores y patrocinadores era solo nominal, hubo algunos de estos patrocinadores que brindaron alguna ayuda financiera a los actores.

A finales de siglo, la reina Isabel dio permiso para que un grupo de actores actuara en Londres, a pesar de las normas locales contra los actores. Elizabeth estipul√≥ que podr√≠an actuar en Londres siempre que sus actuaciones contaran con la aprobaci√≥n del maestro de fiestas. A finales de siglo siempre hab√≠a varios grupos de compa√Ī√≠as tocando en Londres y tambi√©n otros recorriendo los barrios perif√©ricos.

Los actores, generalmente hombres j√≥venes, se organizaban en sociedades en las que cada uno pose√≠a un determinado n√ļmero de acciones. Estas empresas eran cooperativas y aut√≥nomas y se repart√≠an los beneficios de las actuaciones. La compa√Ī√≠a alquilar√≠a o construir√≠a su propio teatro para actuar, contratar√≠a hombres para interpretar los papeles menores y conseguir√≠a j√≥venes aprendices para interpretar los papeles femeninos en las obras. Los miembros clave de la compa√Ī√≠a a menudo interpretaban tipos definidos de personajes. Por ejemplo, Richard Burbage siempre hac√≠a los papeles tr√°gicos principales, mientras que actores como William Kempe y Robert Armin hac√≠an los papeles c√≥micos.

Las obras de teatro a menudo se escrib√≠an para una compa√Ī√≠a o compa√Ī√≠a en particular y, a menudo, bajo su direcci√≥n. Por ejemplo, un dramaturgo podr√≠a leer el primer acto a los miembros de la compa√Ī√≠a y luego aceptar sus cr√≠ticas y sugerencias de cambios. En consecuencia, muchas obras pueden considerarse como el esfuerzo combinado de dramaturgos y actores.

El m√©todo de actuaci√≥n era peculiar del per√≠odo isabelino. Los actores se expresaron de una manera muy oper√≠stica con expresiones extravagantes. Los gestos fueron estilizados seg√ļn ciertas tradiciones ret√≥ricas. Los libros de ret√≥rica de la √©poca dec√≠an exactamente c√≥mo usar las manos para expresar miedo, ira u otros estados emocionales.

El escenario isabelino era un ¬ęteatro de actuaci√≥n¬Ľ en el que no se intentaba persuadir a la audiencia de que no estaban en un teatro y no se intentaba crear ilusiones dram√°ticas porque hab√≠a muy poco escenario. Adem√°s, los actores pod√≠an hablar directamente a la audiencia; el soliloquio, un discurso dirigido directamente a la audiencia, era una caracter√≠stica t√≠pica del drama isabelino. Como el escenario estaba relativamente sin adornos, los actores depend√≠an del color visual y la pompa de sus elaborados disfraces para dar color a la obra. A veces hubo un intento de usar trajes hist√≥ricos, pero la mayor√≠a de las veces los actores usaban vestidos isabelinos elaborados y decorativos.

La fase isabelina fue tambi√©n una fase de repertorio; es decir, un actor habr√≠a memorizado ciertos papeles para un n√ļmero limitado de obras. Por lo tanto, cada empresa solo presentar√≠a un cierto n√ļmero de piezas a intervalos prescritos. Un registro sin paralelo del sistema de repertorio son los diarios de Henslowe. Henslowe mantuvo valiosos registros de las obras de teatro realizadas por la compa√Ī√≠a del almirante, con la que estuvo asociado desde 1592 hasta 1597.

De los registros de Henslowe, extraemos la siguiente informaci√≥n sobre la temporada del repertorio. Las obras de teatro se realizaban casi a diario durante todo el a√Īo, excepto cuando las compa√Ī√≠as observaban una suspensi√≥n de la Cuaresma. Por lo tanto, a menudo hab√≠a un receso de verano desde mediados de julio hasta principios de octubre. En cualquier per√≠odo de dos semanas, habr√≠a once funciones y solo una repetir√≠a una obra. Una obra nunca se representar√≠a en dos d√≠as consecutivos. Seis de las diez piezas ser√≠an obras nuevas para esa temporada, dos ser√≠an transferidas del a√Īo anterior y otras dos ser√≠an piezas m√°s antiguas que fueron revisadas. El cambio de movimientos fue generalmente irregular. Pero con una pieza nueva, parece haber un patr√≥n general de presentaci√≥n. La pieza se repetir√≠a varias veces despu√©s de su primera interpretaci√≥n, luego se repetir√≠a dos veces al mes durante los primeros meses, y poco a poco se repetir√≠a con menos frecuencia hasta que al cabo de un a√Īo y medio desaparecer√≠a normalmente del repertorio. .

El edificio del teatro isabelino evolucion√≥ a partir de edificios que anteriormente se usaban para entretenimiento p√ļblico: el anillo de cebo para osos, el astillero. Las primeras obras se representaban en fondas, donde se dispon√≠an mesas que hac√≠an las veces de tarima o escenario. Posteriormente, los invitados observaban desde el balc√≥n de sus habitaciones o desde el patio interior.

El primer teatro regular fue construido en 1576 por James Burbage y se llam√≥ ¬ęThe Theatre¬Ľ. Durante los siguientes treinta a√Īos, se construyeron ocho nuevos teatros en Londres, la mayor√≠a en el distrito de Shoreditch o Bankside. Se ubicaron en estos barrios por encontrarse fuera de los l√≠mites de la ciudad y por tanto fuera de la jurisdicci√≥n del ayuntamiento, que se opuso a la apertura de los teatros a causa del incendio, la sedici√≥n y la peste. Los teatros m√°s importantes que se construyeron en este per√≠odo fueron la ¬ęCortina¬Ľ en 1577, la ¬ęRosa¬Ľ en 1587, el ¬ęCisne¬Ľ en 1595, el ¬ęGlobe¬Ľ (teatro de Shakespeare) en 1599, el ¬ęFortune¬Ľ en 1600 y el ¬ęRed Bull¬Ľ en 1605.

Sobreviven algunos registros que muestran la arquitectura teatral isabelina. Hay un dibujo de DeWitt que muestra la construcci√≥n del teatro ¬ęSwan¬Ľ. De este boceto sabemos que el ¬ęCisne¬Ľ era un edificio circular de tres niveles con una gran plataforma sobresaliente que se extend√≠a hacia el centro del recinto. Era una estructura abierta para que la luz natural entrara por la parte superior. Los espectadores se sentaban en la galer√≠a a los lados o en el ¬ępozo¬Ľ.

Tambi√©n se ha conservado una cantidad considerable de informaci√≥n sobre el proyecto del teatro Globe. El ¬ęGlobo¬Ľ ten√≠a forma octogonal con una plataforma que se extend√≠a hasta el centro del teatro. El escenario ten√≠a un escenario interno que se usaba para escenas especiales. Tambi√©n hab√≠a una trampilla en la plataforma (ya veces otra en el escenario oculto) que se usaba para la aparici√≥n repentina de fantasmas y espectros. La mayor parte de la acci√≥n en una obra de teatro tendr√≠a lugar en esta plataforma, que pr√°cticamente no conten√≠a escenario.

El teatro isabelino era un teatro √≠ntimo, ya que el actor rara vez se encontraba a m√°s de doce metros del p√ļblico. Esta proximidad f√≠sica proporcion√≥ la m√°xima comunicaci√≥n. Los espectadores no solo estaban sentados al frente del escenario, sino tambi√©n en tres lados.



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