el perdonador



El an√°lisis del personaje del perdonador

En sus descripciones de los peregrinos en el prólogo, Chaucer comienza con una descripción del más noble, el Caballero, y luego incluye a aquellos que tienen pretensiones de nobleza, como el Squire, y aquellos cuyos modales y comportamiento sugieren algunos aspectos de la nobleza, como la Priora. Luego abarca a la clase media (el Comerciante, el Clerk y el Lawman, por ejemplo) y finalmente desciende a la más vulgar (el Miller y el Reeve). El lector puede preguntarse por qué el Perdonador se coloca al final del orden descendente.

A partir de su pr√≥logo y cuento, el lector descubre que el Pardoner es muy le√≠do, que es psicol√≥gicamente astuto y que se ha beneficiado significativamente de su profesi√≥n. Sin embargo, Chaucer lo sit√ļa en el fondo de la humanidad porque utiliza la iglesia y los objetos sagrados y religiosos como herramientas para su beneficio personal. En el otro gran cl√°sico de la Edad Media, Dante Divina Comedia, Dante organiza el Infierno en nueve c√≠rculos conc√©ntricos. El primer c√≠rculo est√° reservado para el pecador menos ofensivo, y cada c√≠rculo subsiguiente retiene a m√°s y m√°s pecadores malvados, y eventualmente termina con los pecadores m√°s perniciosos y crueles, incluidos traidores como Judas Iscariote y Bruto.

En el noveno c√≠rculo de Dante Infierno, el c√≠rculo justo encima de los traidores son los simonistas, esos pecadores que a menudo venden art√≠culos sagrados, sacramentos u oficios eclesi√°sticos para beneficio personal. El castigo por tal perversi√≥n de los objetos sagrados era muy severo. En consecuencia, en la jerarqu√≠a de la iglesia medieval, el Perdonador y su pecado son especialmente atroces. Los otros peregrinos reconocen los pecados del Perdonador, y el Anfitri√≥n expresa su antagonismo hacia √©l al final de la historia del Perdonador, cuando el Perdonador tiene el descaro y la hipocres√≠a de tratar de vender uno de sus ¬ęperdones¬Ľ al Anfitri√≥n.

Entonces, aunque el Perdonador es el m√°s malvado de los peregrinos, es, sin embargo, el m√°s intrigante. Lo m√°s provocativo del Perdonador es su abierta revelaci√≥n de su propia hipocres√≠a y codicia. Algunos cr√≠ticos lo llamaron el personaje m√°s completamente moderno en Los cuentos de Canterbury, especialmente en su uso de la psicolog√≠a moderna para enga√Īar a sus v√≠ctimas. Asimismo, su autoevaluaci√≥n hace que su personaje sea notable: sostiene que si bien no es moral, puede contar una historia muy moral. Este concepto por s√≠ solo lo convierte en un personaje digno de menci√≥n.



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