El gran estilo de Milton



Ensayos críticos El gran estilo de Milton

Introducción

En los tiempos modernos, el estilo de Milton ha recibido cr√≠ticas generales de TS Eliot. Eliot elogi√≥ a Milton en ¬ęUna nota sobre el verso de John Milton¬Ľ (Martz 12-18): ¬ę[W]lo que pod√≠a hacer bien, lo hizo mejor que nadie¬Ľ. Luego, Eliot agreg√≥: ¬ęLa poes√≠a de Milton solo podr√≠a ser una peor influencia para cualquier poeta¬Ľ. La idea general de la cr√≠tica de Eliot es que el estilo de Milton es tan dif√≠cil de tan complicado (en algunos lugares) de entender que provoca un deterioro en el estilo po√©tico de aquellos que est√°n influenciados por √©l y no pueden cumplir con sus demandas. ¬ęEn realidad¬Ľ, dijo Eliot, ¬ęfue una influencia contra la que todav√≠a tenemos que luchar¬Ľ. .¬Ľ

El principal ejemplo de Eliot es del Libro V, cuando Satan√°s se dirige a sus seguidores con respecto al Hijo:

Tronos, Dominaciones, Principados, Virtudes, Potestades,
Si a√ļn quedan estos magn√≠ficos t√≠tulos
No mero titular, porque por Decreto
Otro ahora tiene para sí mismo no
All Might, y eclipsamos bajo el nombre
Del rey ungido, por quien toda esta prisa
Marcha de medianoche, y reunión apresurada aquí,
Esto es solo para ver cómo podemos mejorar
Con lo que se pueden inventar nuevos honores
Recíbelo viniendo a recibirlo de nosotros
Tributo-rodilla a√ļn no pagada, vil postraci√≥n,
Demasiado para uno, pero el doble de lo que soportaba,
¬ŅA uno ya su imagen ahora proclamada? (V, 772-784).

No se puede negar que el punto de Satanás aquí está oscurecido por el lenguaje. La mayoría de los lectores probablemente no saben que se está haciendo una pregunta hasta que ven el signo de interrogación al final del pasaje. El significado aquí se puede descifrar, pero es difícil llamar bueno a este escrito, y mucho menos genial. Muchos lectores, desde estudiantes de secundaria hasta académicos experimentados, tomaron en serio las críticas de Eliot. A menudo pasaron por alto el hecho de que Eliot no sugirió que Milton fuera un mal poeta; más bien, sugirió que un gran estilo podría conducir a una mala poesía, particularmente por parte de muchos que usaban el estilo de Milton como paradigma de la gran poesía inglesa.

Los defensores de Milton aparecieron r√°pidamente para responder a Eliot. CS Lewis, en su obra un prefacio a Paradise Lost y Christopher Ricks en El gran estilo de Milton ambos montaron vigorosas defensas al estilo de Milton. Lewis, en particular, argument√≥ que Milton necesitaba este estilo espec√≠fico para una ¬ęepopeya secundaria¬Ľ, su t√©rmino para una epopeya destinada a ser le√≠da en lugar de la ¬ęepopeya primaria¬Ľ, que se presentaba oralmente en un entorno formal y destinada a ser escuchada. El punto b√°sico de Lewis era que el gran estilo proporcionaba la formalidad del escenario que la epopeya secundaria, por la naturaleza de su composici√≥n, no ten√≠a.

Tanto Lewis como Ricks ofrecieron numerosos contraejemplos para demostrar que el estilo de Milton era sublime. Ciertamente, aparte de Shakespeare, ning√ļn otro escritor en ingl√©s pudo manipular el lenguaje como lo hizo Milton. Su famosa descripci√≥n de la ca√≠da de Mulciber se dispara:

en la ma√Īana
Al mediodía cayó, desde el mediodía hasta la víspera cubierta de rocío,
Un día de verano; y con el sol poniente
Cayó del cenit como una estrella fugaz (I, 742-745).

O considere el patetismo, el patetismo y la esperanza que llenan las √ļltimas l√≠neas de la epopeya:

Algunas l√°grimas naturales cayeron, pero pronto fueron enjugadas;
El mundo entero estaba delante de ellos, donde elegir
Tu lugar de descanso, y la Providencia tu guía.
Van de la mano, con pasos de varita m√°gica y lentos,
A través del Edén tomó su camino solitario. (XII, 645-650)

Sin embargo, las preguntas sobre el estilo de Milton no pueden responderse jugando un juego de línea mala contra línea buena. La respuesta a la pregunta planteada por Eliot y contestada por Lewis y Ricks es de una naturaleza tan subjetiva que nunca podrá ser resuelta verdaderamente. Las discusiones sobre el estilo de Milton persistirán, al igual que sobre los estilos de Henry James, Jane Austen e incluso James Joyce. La sublimidad de un hombre es el enigma de otro.

Qué puedo por realizar es una descripción clara de en qué consiste el gran estilo de Milton y cómo lo usó en el poema. Con esta información, el lector puede al menos tener una base objetiva sobre la cual basar su opinión subjetiva.

Alusiones y Vocabulario

El primer aspecto del gran estilo que notan la mayor√≠a de los lectores es la cantidad de alusiones y referencias, muchas de las cuales parecen oscuras, junto con un vocabulario arcano y arcaico. En solo unas pocas primeras l√≠neas del poema se hace referencia a ¬ęOreb¬Ľ (7), ¬ęEse pastor¬Ľ (8), ¬ęsimiente escogida¬Ľ (8), ¬ęRibbro de Siloa¬Ľ (10) y ¬ęMonte Aonian¬Ľ (15). ) ocurrir . El prop√≥sito de las referencias es ampliar la comprensi√≥n del lector a trav√©s de la comparaci√≥n. La mayor√≠a de los lectores conocer√°n algunas de las referencias, pero pocos las conocer√°n todas. Esto plantea la cuesti√≥n de si Milton logra su efecto o su contrario. Adem√°s, palabras como ¬ęAdamantine¬Ľ (48), ¬ędurst¬Ľ (49), ¬ęCompeer¬Ľ (127), ¬ęSovran¬Ľ (246) y muchas m√°s, m√°s y menos familiares, a√Īaden un tono imponente a la obra. Para√≠so perdido no fue escrito para una audiencia inculta, pero en muchas ediciones las notas explicativas son casi tan largas como el texto.

construcción de oraciones

Adem√°s de las referencias y el vocabulario, Milton tambi√©n suele utilizar construcciones latinas. El ingl√©s es un lenguaje sint√°ctico que utiliza el orden de las palabras en las oraciones para dar sentido. El lat√≠n, por el contrario, es un idioma flexivo en el que las terminaciones de las palabras indican las funciones de las palabras dentro de una oraci√≥n, lo que hace que el orden de las palabras sea menos importante. Los verbos latinos, por ejemplo, suelen ir al final de la oraci√≥n o un objeto directo puede preceder al sujeto. En el interior Para√≠so perdido, Milton parece esforzarse deliberadamente por patrones sint√°cticos ingleses at√≠picos. Casi nunca escribe en oraciones simples. En parte, este tipo de sintaxis invertida, a veces complicada, es necesaria para la po√©tica, para mantener la m√©trica correcta, pero en otras ocasiones, la extra√Īa sintaxis en s√≠ misma parece ser el objetivo estil√≠stico de Milton.

En este pasaje del Libro VIII, el significado exacto de las palabras es esquivo debido a la sintaxis latina:

suave opresión seis
Mi sentido entumecido, aunque pensé sin problema
Entonces estaba pasando a mi antiguo estado
Insensible y dispuesto a disolverse (VIII, 291-296).

Lewis y otros que admiran el gran estilo argumentan que en pasajes como este, el significado preciso importa menos que el efecto impresionista, que las im√°genes de somnolencia, insensibilidad y disoluci√≥n que tienen lugar para mostrar el colapso de una mente consciente, en este caso la de Ad√°n, porque Dios produce una visi√≥n de sue√Īo para √©l. Ciertamente este pasaje, tan dif√≠cil de entender literalmente como es, no est√° mal escrito. El lector entiende lo que Ad√°n est√° experimentando. Sin embargo, en manos de talentos menores que Milton, tal escritura se vuelve absurda.

Símiles extendidos

Otro aspecto del estilo de Milton es el símil extendido. El uso de símiles épicos se remonta a Homero en el Ilíada y Odisea, pero Milton usa más símiles y con más detalle. Un símil miltónico puede convertirse fácilmente en el tema de un ensayo, tal vez de un libro. Los símiles de Milton van desde los que parecen forzados (comparando la llegada de Satanás al Edén con el olor a pescado). [IV, 166]) a los que son perfectos (Edén comparado con el campo donde Proserpina recogió flores [(IV, 268]). Pero en todos los casos, una exploración crítica del símil revela profundidades inesperadas de significado sobre los objetos o las personas que se comparan. Una vez más, Milton logra un objetivo con su lenguaje y símiles muy atractivos. La capacidad de hacer esto parece casi exclusiva de Milton, un hombre de inmenso conocimiento y habilidad poética.

im√°genes repetidas

Adem√°s de los s√≠miles extendidos, Milton tambi√©n traza una serie de im√°genes a lo largo del poema. Uno de los m√°s aparentes es la imagen del laberinto o laberinto. Repetidamente en el poema, hay menciones de laberintos, como los rizos enredados del cabello de Eva, que finalmente culminan en la serpiente que se enfrenta a Eva en una ¬ębase circular de pliegues ascendentes, que remolca/dobla sobre un pliegue laber√≠ntico ascendente¬Ľ (IX, 498-499). Otras im√°genes tambi√©n recorren el poema como una especie de tour de force de imaginaci√≥n y organizaci√≥n. Cada imagen abre nuevas posibilidades para entender las ideas de Milton.

Sin duda, los aspectos particulares del estilo de Milton podr√≠an presentarse con gran extensi√≥n, pero estos son suficientes. Milton ten√≠a la intenci√≥n de escribir en ¬ęgran estilo¬Ľ. Este estilo tom√≥ la forma de numerosas referencias y alusiones, vocabulario complejo, construcciones gramaticales y s√≠miles complicados, y una imaginer√≠a extensa. Al hacer conscientemente estas cosas, Milton ide√≥ un medio para dar a la epopeya escrita la grandeza b√°rdica de la epopeya original recitada. Al hacerlo, cre√≥ un estilo artificial que muy pocos escritores podr√≠an aspirar a emular, aunque muchos lo intentaron. Al igual que con los estilos √ļnicos de William Faulkner y James Joyce, el estilo de Milton es inimitable, y aquellos que intentan copiarlo a veces le dan una mala reputaci√≥n al original.

El estilo de Milton es ciertamente suyo. Elementos de esto pueden ser criticados, pero en términos de su realización en Paraíso perdido, es difícil ver cómo una obra así podría escribirse mejor en cualquier otro estilo. Milton definió el estilo de la epopeya inglesa, y en un sentido real, con ese estilo, puso fin al género. Después de Milton y Paraíso perdidotermina la epopeya inglesa.



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