El estilo agrega sustancia en Contender



El estilo de prueba crítica mejora la sustancia en el contendiente

El estilo de escritura de Lipsyte se suma a la sustancia de su historia en el contendiente. Revela la vida de Alfred principalmente a través de sus propios ojos. Los símiles y las metáforas ocasionales de Lipsyte son particularmente adecuados; sus diálogos e imágenes son poderosamente efectivos.

En su mayor parte, Lipsyte usa una narrativa en tercera persona, limitada a una vista de la mente de Alfred. Vemos la historia a trav√©s de los ojos de Alfred. La narraci√≥n es lineal, lo que significa que avanza dentro de un cierto per√≠odo de tiempo desde el principio hasta el medio y el final. Por lo general, sabemos qu√© mes es y, a menudo, qu√© d√≠a de la semana. El escenario o contexto es la ciudad de Nueva York, generalmente Harlem, de junio a diciembre de un a√Īo a mediados de la d√©cada de 1960. Aunque Lipsyte no presenta flashbacks reales, Alfred a menudo recuerda eventos del pasado con tanto detalle que el lector puede sentir que los has presenciado. Un ejemplo del poder de este tipo de memoria es el descubrimiento de la cueva con James, que tuvo lugar diez a√Īos antes de la acci√≥n de la novela.

El autor hace un uso selectivo de s√≠miles, comparaciones usando las palabras ¬ęme gusta¬Ľ o ¬ęme gusta¬Ľ. Cuando la t√≠a Pearl lleva a sus hijas a la iglesia el domingo al comienzo del cap√≠tulo 4, se cruzan con los groseros oradores nacionalistas ¬ęcomo remolcadores blancos almidonados que escoltan un transatl√°ntico de algod√≥n azul¬Ľ. Tenemos una idea del tama√Īo de la t√≠a Pearl en comparaci√≥n con el tama√Īo de las ni√Īas, as√≠ como la devoci√≥n de la t√≠a Pearl por la direcci√≥n. Ella no est√° en lo m√°s m√≠nimo distra√≠da de su viaje de domingo por la ma√Īana. Si bien este s√≠mil es tan saludable como la t√≠a Pearl, muchos de los s√≠miles de Lipsyte son tan duros como el ring de boxeo. Cuando Alfred se despierta el d√≠a de su primer partido, se da cuenta de que el yeso del fregadero de la cocina se ha soltado, dejando ¬ęun agujero blanco como la nieve del tama√Īo de un pu√Īo¬Ľ. Este s√≠mil ayuda a preparar el escenario para el d√≠a de Alfred, en el que este ni√Īo de la pobreza intentar√° avanzar hacia una vida mejor, usando sus propios pu√Īos. Uno de los s√≠miles m√°s efectivos de Lipsyte describe la segunda ca√≠da de Alfred Hubbard en la pelea final. Alfred escucha un ¬ęgolpe en su o√≠do y luego un plop distante, como una piedra que cae en un charco en el fondo de una alcantarilla¬Ľ. El s√≠mil hace eco de la violencia del cuadril√°tero, as√≠ como de la dura realidad de las calles crueles que Alfred tan bien conoce.

A veces, Lipsyte elige met√°fora, figura ret√≥rica en la que el autor habla de algo como si fuera realmente otra cosa. En la apertura del Cap√≠tulo 12, por ejemplo, Alfred est√° desmayado en el piso de la cocina, de alguna manera regresando a casa de la fiesta salvaje en la sala del club. Lipsyte escribe que Alfred escucha el zumbido de una serpiente de cascabel. Pero en realidad el ruido que escucha Alfred es el timbre del tel√©fono. La transferencia subconsciente de Alfred de Tel√©fono por serpiente de cascabel revela su aversi√≥n a la insistencia constante de los entrenadores. Se siente presionado por el tiempo. Cree que Henry le est√° gritando y Jelly Belly est√° sentada sobre su cabeza. La serpiente de cascabel es una amenaza mortal y Alfred cree que la vida lo est√° atacando. Otras veces, Lipsyte escribe sobre golpes que son toneladas de hormig√≥n o tubos de hierro, en vez de decir que los punzones sinti√≥ como ellos. Bajo ataque, Alfred ve los golpes de esta manera. La met√°fora dominante de la novela, sin embargo, se extiende m√°s all√° de cualquier escena. El juego de lucha, dir√≠a Donatelli, es la vida. No es ¬ęcomo¬Ľ la vida o ¬ętan real como¬Ľ la vida. Este Est√° vida. Y esta es la base de todo Donatelli aforismos (breves declaraciones de principios). Alfred finalmente entiende. Como le dice al Sr. Donatelli cerca del final del cap√≠tulo 18: ¬ę¬ŅRecuerdas lo que dijiste esa noche… sobre ser un… un competidor?… No estabas hablando solo de boxeo¬Ľ.

El lenguaje puede ser un poco limpio, pero el di√°logo en la novela suele ser realista. En el primer cap√≠tulo, obtenemos una visi√≥n clara de la personalidad de Major a trav√©s de la forma en que habla. Es un mat√≥n manipulador al que le encanta burlarse. Cuando Alfred dice que le dio a su t√≠a su pago, Major lo imita burlonamente: ¬ęSe lo di a mi t√≠a… Eres un chico tan agradable y dulce. El viejo t√≠o Alfred¬Ľ. M√°s tarde, Major, que aparentemente nunca trabaja, compara el trabajo de Alfred en la tienda de comestibles con la esclavitud. Major se burla de la personalidad estereotipada que acusa a Alfred de mostrar a sus jefes jud√≠os: ‘d√©jenme lavarles el auto'¬Ľ. Por el contrario, Donatelli habla de manera directa y franca, como en su primer encuentro con Alfred: ¬ęEs un trabajo duro, querr√°s rendirte al menos una vez al d√≠a. te rindes antes de intentarlo de verdad, eso es peor que no empezar nunca. Y nada te prometi√≥, nunca nada te prometi√≥¬Ľ.

Las im√°genes de Lipsyte son especialmente poderosas. Las im√°genes no siempre son visuales. Puede apelar a cualquiera de los sentidos: vista, o√≠do, gusto, olfato o tacto. En el interior el contendiente, el autor pasa r√°pidamente de una imagen espec√≠fica a otra. La primera p√°gina de la novela, por ejemplo, le pide al lector que vea, escuche e incluso huela el barrio de Harlem donde vive Alfred. El aire mismo es acre y represivo. El cielo en el crep√ļsculo es ¬ęgris sucio¬Ľ. Lipsyte deja a sus lectores un poco at√≥nitos de que incluso los j√≥venes lo suficientemente afortunados como para poseer autom√≥viles y las ¬ęchicas de los viernes por la noche¬Ľ deben caminar entre la basura y los vidrios rotos. En solo una p√°gina de texto, Lipsyte evoca un escenario que informa con precisi√≥n al lector.

Compare la portada de la novela con el primer p√°rrafo del Cap√≠tulo 5, cuando Alfred experimenta su primera carrera de entrenamiento. Aqu√≠, el aire es ¬ęfr√≠o y dulce¬Ľ. El cielo es ¬ęrojo sangre¬Ľ, lleno de vigor y vida al amanecer. Alfred no puede quitar la sonrisa de su rostro. Si tuviera aliento, cantar√≠a. Est√° tan en sinton√≠a con la naturaleza que los p√°jaros no solo parlotean, sino que comparten ¬ętodos los chismes de los p√°jaros¬Ľ. Por m√°s de un momento, Alfred se encuentra en un mundo nuevo que presagia la vitalidad que puede traer su futuro. A lo largo de la novela, las im√°genes son especialmente efectivas. Algunos ejemplos son las m√ļltiples subidas de Alfred por las escaleras hasta el gimnasio, sus experiencias en el gimnasio, su visita al Madison Square Garden, su asistencia a la fiesta del club, su viaje a Coney Island y las descripciones de las peleas de Lipsyte.

Un autor no es necesariamente consciente de todos los recursos estil√≠sticos al crear una novela. Como lectores, debemos entender que al menos ning√ļn el estilo de un autor es instintivo; se siente bien o suena bien. Pero el efecto general es que el estilo aumenta nuestra conexi√≥n con la historia. Y el estilo de Lipsyte no es una excepci√≥n.



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