El ascenso de Silas Lapham



An√°lisis del car√°cter de Persis

La esposa de Silas era maestra de escuela y represent√≥ una elevaci√≥n social para √©l cuando se cas√≥ con ella antes de sus d√≠as m√°s ricos. Trabaj√≥ bien con √©l, ayud√°ndolo con el negocio de la pintura hasta que fueron tan ricos que solo necesitaba encontrar formas de gastar su fortuna. Silas dice: ¬ęSi no hubiera sido por ella, la tinta no habr√≠a ido a ninguna parte. Sol√≠a ‚Äč‚Äčdecirle que no era el setenta y cinco por ciento de hierro que ronroneaba en el mineral lo que hac√≠a que la tinta desapareciera; era el setenta y cinco por ciento¬Ľ. -cinco por ciento del hierro de ojo de buey que hab√≠a en √©l.

Sra. Lapham es un puritano para quien el fuego de la culpa por el pecado y la interferencia espiritual en el curso de las actividades del hombre casi se ha extinguido. Ella le dice a Silas que no cree que el Se√Īor interfiera demasiado, pero cuando le hace un pr√©stamo a Rogers, ella siente que interfiri√≥ esta vez. Su puritanismo tibio se extiende a su falta de capacidad para ayudar a Silas a tomar una decisi√≥n moral con respecto a los colonos ingleses. Casi preferir√≠a verlo vender los molinos y seguir siendo rico, lament√°ndolo por el resto de su vida.

No es una figura trágica o cómica, sino patética, porque su moralidad representa la podredumbre seca de la cultura puritana que eventualmente se desmoronará y desaparecerá. Como conciencia de Silas, es despiadada, cáustica, pesimista, malhumorada, conservadora, rígida, vengativa y, sobre todo, mezquina.

Como otras mujeres rom√°nticas, no puede ayudar a Silas a lidiar con sus problemas y pierde de vista los problemas de la crisis. Cuando Silas debe decidir entre vender a agentes ingleses por un precio injusto o perder su negocio, las l√°grimas de ella son la √ļnica ayuda que puede brindarle. Ella sigue siendo la figura rom√°ntica y d√©bil a lo largo de la novela. Ella cree que Tom Corey ama a Irene y no puede manejar la situaci√≥n cuando descubre que no lo hace. Cuando se sabe la verdad, enfatiza demasiado la situaci√≥n emocional y debe recurrir a Silas, que es m√°s realista en este punto de la novela.

Persis Lapham, al menos, reconoce su lugar en la sociedad cuando Silas no lo hace. Sabiendo que su familia no est√° en el nivel social y educativo de Corey, est√° un poco en contra de asociarse con ellos. Ella se opone a mudarse a la casa de Back Bay y est√° feliz de regresar a la granja.

Al igual que Silas, no es artística y tiene mal gusto para la ropa, las fotos y los viajes. Ella es una representante de aquellas mujeres americanas que no son lo suficientemente fuertes para ayudar a sus maridos en el mejor de los casos.



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