Dr. Jekyll y el Sr. Hyde



Resumen y Análisis Capítulo 9

Resumen

La noche del 9 de enero, escribe Lanyon, recib√≠ una carta certificada. Inmediatamente, reconoc√≠ la letra de mi antiguo compa√Īero de escuela Henry Jekyll en el sobre. Esto me sorprendi√≥. Henry y yo no ten√≠amos la costumbre de escribirnos; despu√©s de todo, ambos vivimos en Londres y lo acababa de ver la noche anterior en una de sus cenas. ¬ŅCu√°l podr√≠a ser el motivo de un tr√°mite como el env√≠o de una carta certificada? Mi curiosidad era alta.

Estimado Lanyon [writes Jekyll],

A pesar de que hemos estado en desacuerdo en cuestiones científicas en el pasado, eres uno de mis amigos más antiguos, por lo que me pido un favor. Es un favor en el que descansa mi honor. Si me fallas, estoy perdido.

Por favor, ay√ļdame. Toma un taxi a mi casa, Poole te dejar√° entrar, luego ve a mi habitaci√≥n. Si la puerta est√° bloqueada, forzarla para abrirla. Abra el caj√≥n marcado con una ¬ęE¬Ľ (fuerce la cerradura si es necesario) y saque todo su contenido: algunos polvos, una botella y un libro de papel. Ll√©vate todo a casa contigo. Entonces, a medianoche, un hombre vendr√° a tu casa, ordenado por m√≠. Dale el caj√≥n que tomaste de mi habitaci√≥n. Eso es todo. Si lo haces, te habr√°s ganado toda mi gratitud. S√© que lo que te pido raya en lo fant√°stico, pero si no lo haces, mi muerte o mi locura recaer√°n sobre tu conciencia. Me estremezco al pensar que podr√≠as fallarme. Sin embargo, si lo haces, mis problemas habr√°n terminado.

Su amigo,

HJ

PS Si la oficina de correos no entrega a tiempo, haga lo que le pido de todos modos. Espera a mi mensajero a medianoche. Puede que sea demasiado tarde; Yo no puedo hablar. Si es as√≠, habr√°s visto lo √ļltimo de Henry Jekyll.

Despu√©s de que termin√© de leer la carta de Jekyll, consider√© la posibilidad de que el Dr. Jekyll estaba loco. Sin embargo, hasta que esto fuera probado, me sent√≠ obligado a hacer lo que mi viejo amigo me pidi√≥ que hiciera. As√≠ que fui inmediatamente a la casa de Jekyll; Se llam√≥ a un cerrajero y despu√©s de dos horas, se abri√≥ la puerta de la oficina privada de Jekyll. Tom√© el caj√≥n descrito en la carta de Jekyll, lo at√© con cuidado a una s√°bana y regres√© a casa con √©l. All√≠, lo examin√© cuidadosamente. Lo que encontr√© despert√≥ mi curiosidad, pero poco me dec√≠a que era definitivo. Hab√≠a un tipo de sal de aspecto sencillo, un frasco medio lleno de un licor rojo sangre muy picante, y el cuaderno conten√≠a poco: una serie de fechas, que cubr√≠a un per√≠odo de muchos a√Īos, que termin√≥ abruptamente hace casi un a√Īo. luego. . Unos breves comentarios estaban m√°s all√° de las fechas; la palabra ¬ędoble¬Ľ apareci√≥ quiz√°s seis veces de varios cientos de entradas, y una vez, en la parte superior de la lista, estaban las palabras ¬ęfracaso total¬Ľ, seguidas de varios signos de exclamaci√≥n. Por mi vida, no pod√≠a imaginar c√≥mo esto podr√≠a afectar el honor, la cordura o la vida de mi viejo amigo, el Dr. Jekyll. ¬ŅY por qu√© tanto secretismo? Cuanto m√°s pensaba en ello, m√°s me preguntaba si Jekyll sufr√≠a alg√ļn tipo de enfermedad cerebral. Sin embargo, estaba decidido a hacer lo que me ped√≠a, pero no antes de cargar mi viejo rev√≥lver.

A medianoche, la aldaba de mi puerta son√≥ muy suavemente. Afuera, un hombre peque√Īo se agach√≥ contra uno de los pilares del porche. Le pregunt√© si era el agente de Jekyll. Hizo un gesto con un torturado ¬ęs√≠¬Ľ y, mirando furtivamente detr√°s de √©l, entr√≥. Manteniendo mi mano en el rev√≥lver, mir√© al hombrecito. Nunca lo hab√≠a visto antes. Ciertamente era una criatura desagradable; su rostro se sacud√≠a con convulsiones, se ve√≠a f√≠sicamente enfermo, y como m√©dico me preguntaba acerca de estos s√≠ntomas. Su ropa, que obviamente era cara, le quedaba demasiado grande. Sus pantalones estaban rid√≠culamente arremangados, y la cinturilla de su abrigo ca√≠a por debajo de sus caderas. En otras circunstancias, me hubiera re√≠do de su apariencia de payaso, pero este hombre era claramente anormal, repugnante. Una vez m√°s, como m√©dico, no pude evitar sentir curiosidad por su origen, su vida y su sustento.

El extra√Īo hombrecito estaba extra√Īamente emocionado, preguntando una y otra vez si yo ten√≠a ¬ęeso¬Ľ. Trat√© de calmarlo, pero parec√≠a al borde de la histeria, as√≠ que le se√Īal√© d√≥nde estaba, en el suelo detr√°s de una mesa. Instant√°neamente, se abalanz√≥ sobre ella, luego coloc√≥ su mano sobre su coraz√≥n, y pude escuchar sus dientes rechinar y sus mand√≠bulas contraerse. Luego comenz√≥ a mezclar los polvos con el l√≠quido, que cambi√≥ de color ante mis ojos. Estaba fascinado, y √©l not√≥ esto y pregunt√≥: ¬ę¬ŅSer√°s sabio? ¬ŅSer√°s guiado? ¬ŅPuedo tomar esta copa e irme. O puedo tragarla delante de ti y mostrarte una nueva tierra de conocimiento, nuevos caminos hacia la fama? .¬Ľ . . Lo que ves har√° tambalearse al mismo Diablo¬Ľ.

Confieso que mi curiosidad una vez más me ganó. Le pedí que continuara. Estuvo de acuerdo, pero me recordó mis votos profesionales y mi creencia profundamente arraigada en la medicina tradicional, porque lo que estaba a punto de ver sería una maravilla del reino de la medicina. trascendental medicamento.

Luego bebió la poción de un largo trago y gritó, se tambaleó, se tambaleó, agarró la mesa, y de repente su rostro se puso negro, sus rasgos comenzaron a derretirse, y al momento siguiente, Henry Jekyll estaba frente a mí.

Lo que me dijo durante la siguiente hora no puedo ponerlo en papel. S√≥lo puedo relatar lo que vi y c√≥mo mi alma se enferm√≥. Me pregunto si creo esto, y no puedo responder. El terror me persigue constantemente. Mi fe en la medicina y la humanidad estaba dividida. Siento que mis d√≠as est√°n contados. S√≥lo queda una cosa por decir. Esta ¬ęcriatura¬Ľ que vino en una misi√≥n a Jekyll, seg√ļn la propia admisi√≥n de Jekyll, no era otro que Edward Hyde, ¬°el asesino de Sir Danvers Carew!

An√°lisis

En términos de la estructura narrativa de la novela, finalmente y por primera vez, el lector llega a la sorprendente conclusión de que (1) el Dr. Jekyll y el Sr. Hyde son la misma persona; o (2) Dra. Jekyll y el Sr. Hyde son dos partes de la misma persona, una mala y otra buena; o (3) el Sr. Hyde es parte del Dr. Jekyll, esa parte disminuida que representa el mal que todos llevamos dentro. Puede haber otras opciones además de las anteriores, pero estas son las más tradicionales.

Asimismo, en cuanto a la estructura narrativa, esta informaci√≥n nos llega en forma de una larga narraci√≥n presentada por el Dr. Lanyon, pero tambi√©n debemos ser conscientes de que el Dr. Lanyon no nos dice todos: Cuando Hyde bebi√≥ la poci√≥n y volvi√≥ a ser Jekyll, los dos ¬ęviejos amigos¬Ľ aparentemente hablaron durante una hora, pero el Dr. Lanyon escribe: ¬ę¬ŅQu√© hace √©l [Jekyll] me dijo en la pr√≥xima hora, no puedo poner mi mente en el papel.¬Ľ As√≠ que el lector todav√≠a no tiene la historia completa, porque el t√≠mido, conmocionado y horrorizado Dr. Lanyon est√° demasiado impresionado con las implicaciones de Jekyll. historia para incluso escribirlo.

Podemos recordar del cap√≠tulo 6 que el 8 de enero, Lanyon, junto con Utterson y otros, cenaron en el Dr. Jekyll; luego, el 9 de enero, el Dr. Lanyon recibi√≥ la nota del Dr. Jekyll (fechada el 10 de diciembre, un error de coherencia por parte de Stevenson), una nota en la que Jekyll, en la persona de Hyde, suplica ayuda a su viejo amigo; ahora nos damos cuenta de que esta ser√° una especie de ayuda que finalmente pondr√° a Lanyon en contacto directo con las teor√≠as de Jekyll, que Lanyon ha rechazado durante tanto tiempo. El enfrentamiento directo ser√° en la persona de Edward Hyde, con sus siniestros y malvados caminos. Y fiel a su estilo, la reacci√≥n inicial de Lanyon hacia Hyde es la misma que la reacci√≥n de los dem√°s: ¬ęHab√≠a algo anormal e ileg√≠timo en la esencia misma de la criatura¬Ľ.

Cuando Hyde recibi√≥ los productos qu√≠micos del Dr. Lanyon y mezcl√≥ la poci√≥n infame, se burla de Lanyon con un desaf√≠o: ¬Ņdebe √©l (Hyde) irse ahora, con Lanyon todav√≠a en la ignorancia, o Lanyon tiene ¬ęla codicia de la curiosidad?¬Ľ Si Hyde se queda, entonces ¬ęse te abrir√° una nueva provincia de conocimiento y nuevos caminos hacia la fama y el poder, aqu√≠, en esta sala, en el mismo instante; y tu visi√≥n ser√° explotada por un prodigio para hacer tambalear la incredulidad de Satan√°s¬Ľ. .¬Ľ Primero debemos preguntarnos c√≥mo esta revelaci√≥n abrir√° nuevas v√≠as de ¬ęfama y poder¬Ľ para Lanyon, especialmente porque el mismo conocimiento destruy√≥ a Jekyll. Pero debemos recordar que no es jekyll que le ofrece a Lanyon este terrible desaf√≠o- es, ir√≥nicamente, hyde, y quiere venganza por las muchas veces que Lanyon se burl√≥ de Jekyll por ser ¬ędemasiado fantasioso¬Ľ y ¬ędemasiado metaf√≠sico¬Ľ y por estar interesado en tales ¬ętonter√≠as poco cient√≠ficas¬Ľ. Finalmente, Lanyon debe ver con sus propios ojos lo que ha rechazado y ridiculizado durante tanto tiempo. Toda la persona de Jekyll/Hyde, por supuesto, no insultar√≠a al buen Dr. Lanyon, pero el malvado, malicioso y vengativo Hyde siente un gran y perverso placer en insultar a Lanyon.

Lanyon est√° de acuerdo y Hyde bebe la poci√≥n. Lo que le sucede a Hyde es un delicioso desaf√≠o para los cineastas y Stevenson lo describe v√≠vidamente: ¬ęSigui√≥ un grito: se tambale√≥, se tambale√≥, se agarr√≥ a la mesa y aguant√≥, mirando con los ojos inyectados en sangre, jadeando con la boca abierta… su rostro se ha vuelto negro de repente y sus rasgos parecen derretirse y cambiar¬Ľ. El efecto de esta escena destruye a Lanyon, como vimos en el Cap√≠tulo 6, Dr. Lanyon muere tres semanas despu√©s de esta escena. Al ver la metamorfosis, Lanyon solo puede gritar ¬ęOh Dios… Oh Dios¬Ľ repetidamente mientras ve a Hyde convertirse en Jekyll. Entonces Hyde y, en √ļltima instancia, Jekyll tienen su venganza.

El horror de la transformaci√≥n no es, suponemos, lo √ļnico que mata a Lanyon. Despu√©s de la transformaci√≥n, Jekyll habla con Lanyon durante una hora, y debemos suponer que le cuenta a Lanyon todo lo que escuchamos en el Cap√≠tulo 10. expuesto a una prueba indiscutible de que el hombre s√≠ posee una naturaleza malvada real que puedo estar aislado de su ser de naturaleza dual. Como se√Īalamos anteriormente, el verdadero horror del descubrimiento de que Jekyll y Hyde son la misma persona no radica en la transformaci√≥n en s√≠ misma, sino en la plena comprensi√≥n de la naturaleza del mal que se encuentra en todos los hombres, porque Hyde se present√≥ ante Lanyon como el MAL. ENCARNADO. . . Y esto es seguido por la larga explicaci√≥n de Jekyll de que Lanyon ¬ęno puede traer [his] mente ponerlo en papel¬Ľ. Al escuchar la historia de Jekyll, el ¬ęalma de Lanyon se enferm√≥¬Ľ. . . Mi vida fue sacudida hasta sus ra√≠ces; el sue√Īo me ha dejado; el terror m√°s mort√≠fero est√° a mi lado a todas horas. . . Siento que debo morir.¬Ľ As√≠ que el terror m√°s mort√≠fero que Lanyon teme debe ser el miedo a que su propio surgir√° la naturaleza malvada, y para un hombre prominente que vivi√≥ una vida ejemplar, apacible y mansa mientras alcanzaba la fama, esa posibilidad es simplemente demasiado; te destruye. Pero antes de que eso lo destruya, rechaza por completo no solo a Hyde, sino tambi√©n a Jekyll, en su totalidad. Como dijo Lanyon en el cap√≠tulo 6: ¬ęYa no quiero ver ni saber nada del Dr. Jekyll…

Estoy harto de esta persona; y le imploro que me ahorre cualquier alusi√≥n a cualquier persona que considere muerta¬Ľ. As√≠ que ahora sabemos que el horror del descubrimiento de que Jekyll y Hyde son una sola persona da como resultado el descubrimiento de que el mismo Lanyon tambi√©n es parte del mal. m√°s sobre esto autorrealizaci√≥n, Lanyon, por lo tanto, rechaza al Dr. Jekyll, as√≠ como a s√≠ mismo, porque carece de la fuerza para luchar contra el mal. El conocimiento de este fen√≥meno simplemente lo mata.



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