Danza y discurso de Lucky



Resumen y an√°lisis Acto I: Danza y discurso de Lucky

El baile de Lucky es solo un torpe movimiento de los pies, lo que es una completa decepci√≥n para Vladimir y Estragon. Entonces deciden que Lucky piensa. Le dan su sombrero y, despu√©s de protestar por la brutalidad de Pozzo, organizan la actuaci√≥n mental de Lucky. Toma la forma de un discurso largo y aparentemente incoherente. El discurso se entrega como una pieza fija, pero es cualquier cosa menos una pieza fija. Bajo diferentes directores, esta escena se puede representar de muchas maneras. Por ejemplo, Lucky suele hablar directamente a la audiencia con los otros personajes detr√°s de √©l, mientras que Vladimir y Estragon se agitan cada vez m√°s a medida que avanza el discurso. A menudo, Vladimir y Estragon corren hacia adelante y tratan de evitar que Lucky contin√ļe con su discurso. Mientras intentan detener a Lucky, √©l dice su oraci√≥n con gritos r√°pidos. A veces, Pozzo tira de la cuerda de Lucky, lo que le dificulta a√ļn m√°s continuar con su diatriba. La actividad fren√©tica en el escenario, la r√°pida pronunciaci√≥n del discurso y el tir√≥n de la cuerda hacen que sea pr√°cticamente imposible decir algo sobre el discurso y, en consecuencia, enfatizan el absurdo metaf√≠sico de toda la actuaci√≥n. El discurso de Lucky es un revoltijo incoherente de palabras que parece molestar a Vladimir y Estragon, ya que espor√°dicamente ambos se ponen de pie para protestar por alg√ļn elemento del discurso. Por lo tanto, el habla comunica alguna cosa a los dos vagabundos o no sabr√≠an c√≥mo protestar. La forma del discurso es la de un discurso acad√©mico, teol√≥gico, comenzando con ¬ęDada la existencia… de un Dios personal¬Ľ, pero en realidad es una parodia de este tipo de discurso, ya que los elementos absurdos y absurdos est√°n en el primer plano, y los aspectos significativos del mismo est√°n totalmente oscurecidos, al igual que el Dios del que habla Lucky. Aqu√≠ tenemos una combinaci√≥n del uso de la terminolog√≠a escol√°stica, teol√≥gica, junto con el absurdo y el absurdo. Por ejemplo, el uso de Casarse (un t√©rmino latino que significa ¬ęen la funci√≥n o capacidad de¬Ľ) es com√ļn en tales discursos acad√©micos, pero la repetici√≥n de Lucky del t√©rmino como quaquaquaqua crea un sonido absurdo e ir√≥nico, como si Dios estuviera siendo burlado por un graznido o graznido. Adem√°s, el discurso est√° lleno de varias palabras que suenan acad√©micas, algunas palabras reales como afasia (una p√©rdida del habla; aqu√≠ se refiere a que Dios desde sus alturas divinas ahora tiene una afasia divina o un silencio divino) y algunas palabras como apat√≠a o athambia que no existen (aunque apat√≠a est√° estrechamente alineado con apat√≠a y as√≠ se convierte en otro comentario oblicuo sobre la apat√≠a de Dios en el universo). Se utilizan otros t√©rminos absurdos a lo largo del discurso, y tambi√©n existe el uso frecuente de palabras que suenan obscenas intercaladas a lo largo del discurso. Como ejemplo, los nombres de los eruditos Fartov y Belcher son obviamente creados por su vulgaridad.

Por lo tanto, el discurso está lleno de más tonterías que significado, más ilógico que lógico. Sin embargo, si eliminamos los modificadores ilógicos, las irrelevancias y las declaraciones incomprensibles y las dejamos de lado, la esencia del discurso es la siguiente:

LA ESENCIA DEL DISCURSO DE LUCKY

¬ęRegalado [acknowledging] la existencia . . .

de un Dios personal…

[who exists] fuera de [of]

Tiempo . . .

[and] quién . . .

amarnos mucho. . .

y [who] sufrir. . .

con los que. . .

se sumergen en el tormento. . .

se establece m√°s all√° de toda duda. . .

aquel hombre . . .

aquel hombre . . .

por razones desconocidas. . .

por razones desconocidas. . .

por razones desconocidas. . .

[our] obras abandonadas que quedaron sin terminar. . .

abandonado sin terminar. . .

El discurso de Lucky es un intento, aunque in√ļtil, de hacer una declaraci√≥n sobre el hombre y Dios. Reducido a su esencia, el discurso es b√°sicamente el siguiente:

reconociendo la existencia de un Dios personal, que existe fuera del tiempo y que nos ama mucho y que sufre con los que están sumidos en tormentos, se establece sin duda alguna que el hombre, por razones desconocidas, dejó sus obras abandonadas, inconclusas.

Es significativo que el discurso termine en este punto porque el hombre puede hacer ciertas suposiciones acerca de Dios y crear ciertas suposiciones acerca de Dios, pero el hombre nunca puede llegar a una conclusi√≥n l√≥gica acerca de Dios. Uno deber√≠a terminar un discurso sobre Dios, como lo hizo Lucky, repitiendo ¬ępor razones desconocidas… por razones desconocidas… por razones desconocidas…¬Ľ. E igualmente importante es el hecho de que cualquier afirmaci√≥n sobre Dios est√°, por su naturaleza, perdida en un laberinto de irrelevancia, absurdo e inconsistencia, sin fin. Por lo tanto, el comentario final del hombre acerca de Dios no puede ser m√°s que un poco de ruido distorsionado que no contiene una afirmaci√≥n coherente ni una conclusi√≥n. Adem√°s, las declaraciones de Lucky solo se interrumpen despu√©s de que los dem√°s lo dominan f√≠sicamente.

Despu√©s del discurso, Pozzo pide revivir a Lucky, quien est√° emocionalmente exhausto, completamente desconcertado por su discurso. Despu√©s de muchas dificultades, Pozzo levanta a Lucky y, en medio de prolongadas despedidas, comienza a irse, aunque comienza a tomar el camino equivocado. La incapacidad de Pozzo para irse sugiere la confianza del hombre en los dem√°s y su instinto natural de aferrarse a otra persona. Pero con un √ļltimo adi√≥s, Pozzo y Lucky se van.



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