Cartas Abiertas a las Iglesias



Resumen y An√°lisis Cartas Abiertas a las Iglesias

Resumen

La edad inmediatamente posterior a la muerte de los ap√≥stoles generalmente se designa como el comienzo del per√≠odo post-apost√≥lico. Fue un momento cr√≠tico en la historia de la iglesia cristiana, ya que la membres√≠a de la iglesia se extendi√≥ a varias partes del mundo, y tanto en tama√Īo como en influencia, el movimiento estaba creciendo. Como los primeros pioneros del movimiento ya no viv√≠an, el liderazgo se reclut√≥ necesariamente entre los miembros m√°s nuevos. Constantemente surg√≠an problemas y hab√≠a una necesidad de orientaci√≥n para tratarlos. Para ayudar a satisfacer esta necesidad, se produjeron y distribuyeron documentos relativamente breves entre las iglesias. Debido a que los problemas de los que se ocupaban estos textos no se limitaban a ninguna comunidad local, los documentos se escribieron para la iglesia en general. Por esta raz√≥n, a veces se las denomina Ep√≠stolas cat√≥licas. Aunque la mayor√≠a de ellos han sido acreditados a uno de los ap√≥stoles oa alguien estrechamente relacionado con los ap√≥stoles, la evidencia indica que todos los documentos pertenecen al per√≠odo post-apost√≥lico. Cuando aparecieron por primera vez, eran an√≥nimos, pero en a√Īos posteriores se atribuyeron a personas que se hab√≠an distinguido en el movimiento cristiano primitivo, lo que les dio mayor prestigio a los documentos. Este grupo de escritos incluye una carta atribuida a Santiago, dos al ap√≥stol Pedro, tres a Juan, disc√≠pulo de Jes√ļs, y una a un cristiano llamado Judas.

1 Pedro

1 Pedro es una de las cartas m√°s importantes de este grupo de cartas abiertas. Al igual que el libro de Apocalipsis, 1 Pedro fue escrito principalmente para beneficio de los cristianos que sufr√≠an una severa persecuci√≥n a manos del gobierno romano. Sin embargo, el Apocalipsis se dirigi√≥ a las siete iglesias de Asia Menor porque all√≠ el culto del emperador amenazaba con destruir a todos los que se negaban a obedecer sus exigencias. Para cuando se escribi√≥ 1 Pedro, este tipo de ¬ęprueba de fuego¬Ľ se hab√≠a convertido en todo el mundo, y los cristianos, dondequiera que estuvieran, fueron llamados en nombre del gobierno a renunciar a su lealtad a Cristo. Incluso ser llamado cristiano se consideraba motivo suficiente para la condenaci√≥n. Esta situaci√≥n no exist√≠a antes del reinado del emperador Domiciano (81-96 dC) ni durante la √ļltima d√©cada del siglo I, lo cual es una de las principales razones para atribuir la carta a un per√≠odo posterior a la muerte del Ap√≥stol Pedro.

Si bien hay relativamente poco de naturaleza teol√≥gica en esta carta, establece un est√°ndar muy alto para la vida cristiana. En contraste con el libro de Apocalipsis y todas sus amargas condenas del Imperio Romano, 1 Pedro insta a los cristianos a adoptar una actitud diferente hacia su sufrimiento. Las pruebas y aflicciones que les sobrevinieron tienen el prop√≥sito de probar su fe. El car√°cter cristiano no se desarrolla viviendo en condiciones de tranquilidad y comodidad. Solo al enfrentar situaciones dif√≠ciles y superarlas, los cristianos pueden volverse espiritualmente fuertes, porque deben ser desafiados para realizar la perfecci√≥n de su car√°cter. Adem√°s, los cristianos tienen el ejemplo de Jes√ļs para seguir y deben considerar un privilegio ser tenidos por dignos de sufrir como Jes√ļs sufri√≥ por la gloria de Dios. Soportar con paciencia hasta el final es una meta que vale la pena alcanzar. Sin embargo, los cristianos deben animarse porque saben que su sufrimiento durar√° poco tiempo; tienen la esperanza de un futuro glorioso, del cual no habr√° fin.

Un pasaje interesante en 1 Pedro se refiere al momento en que Jes√ļs predic√≥ ‚Äúa los que ahora est√°n muertos‚ÄĚ. Como los cristianos cre√≠an y ense√Īaban que la fe en Jes√ļs el Cristo es esencial para la salvaci√≥n, surgi√≥ la pregunta sobre el destino de aquellos que mor√≠an sin tener la oportunidad de conocer o incluso escuchar acerca de Jes√ļs. ¬ŅSe podr√≠an salvar? Si no pudieran, entonces la justicia de Dios ser√≠a cuestionada; si pudieran, entonces la fe en Jes√ļs no ser√≠a esencial para la salvaci√≥n. Para responder a este dilema, se desarroll√≥ la idea a la que se refiere este pasaje.

Seg√ļn esta concepci√≥n, Jes√ļs, entre el momento de su muerte y su resurrecci√≥n, descendi√≥ al Seol, donde, seg√ļn la antigua tradici√≥n hebrea, van todas las personas despu√©s de la muerte. All√≠, Jes√ļs predic√≥ a todos los que hab√≠an muerto, d√°ndoles as√≠ la oportunidad de aceptar o rechazar su mensaje. La influencia de esta idea puede reconocerse en la porci√≥n del Credo de los Ap√≥stoles que dice: ¬ęDescendi√≥ a los infiernos¬Ľ.

2 Pedro

2 Pedro se atribuye en su encabezado a Sim√≥n Pedro, el disc√≠pulo de Jes√ļs. Como 2 Pedro contiene muchas indicaciones de autor√≠a despu√©s de la muerte del ap√≥stol, el encabezamiento supuestamente se us√≥ para dar autoridad a la carta como un todo. La carta advierte contra las personas que son esc√©pticas acerca de la venida del D√≠a del Se√Īor. Se anima a las iglesias a que se aferren a la fe que han recibido, porque como fue en los d√≠as de No√©, as√≠ ser√° de nuevo cuando venga el Hijo del Hombre. El D√≠a del Se√Īor vendr√° como ladr√≥n en la noche. Por lo tanto, todos los cristianos deben vivir preparados para esto.

Jaime

La carta de Santiago parece haber sido escrita hacia fines del primer siglo. La carta se atribuye tradicionalmente a Santiago, que era el hermano de Jes√ļs, pero el contenido de la carta plantea algunas dudas sobre si este Santiago es el verdadero autor, ya que la carta contiene una concepci√≥n de la religi√≥n muy diferente a la de Santiago, que m√°s tarde fue el jefe del consejo de Jerusal√©n, apoyado. Quiz√°s, entonces, la carta fue escrita por otro Santiago, quien ten√≠a un mensaje que consideraba apropiado para las iglesias de su tiempo.

Pablo enfatiz√≥ la importancia de la fe como medio de salvaci√≥n y menospreci√≥ a aquellos que cre√≠an que la salvaci√≥n pod√≠a obtenerse mediante la obediencia a las leyes de Dios. Muchos int√©rpretes de los comentarios de Pablo han entendido que su mensaje significa que nada importa mientras una persona crea que Jes√ļs es el Cristo. La Ley ya no era vinculante y los cristianos pod√≠an seguir sus propias inclinaciones en materia de conducta. Para corregir esta noci√≥n, se escribi√≥ la carta de Santiago.

El autor define la religi√≥n ¬ępura e intachable¬Ľ estrictamente en t√©rminos de conducta √©tica. Para √©l, las acciones de los individuos son mucho m√°s importantes que el mero contenido de sus creencias intelectuales. Insiste en que ¬ęla fe sola, si no va acompa√Īada de la acci√≥n, est√° muerta¬Ľ. Adem√°s, la norma de bondad es la obediencia a las leyes de Dios. Obedeciendo lo que el autor llama ¬ęla ley perfecta que da la libertad¬Ľ, los individuos conquistan su verdadera libertad. Quien quebranta uno de los mandamientos es culpable de todos. Sin embargo, el escritor evidentemente tiene en mente mandamientos morales m√°s que rituales, porque no ve la virtud en el mero formalismo. Ayudar a los pobres y necesitados y mantener una actitud humilde ejemplifica la religi√≥n cristiana. El escritor tambi√©n tiene mucho que decir sobre los perjuicios que pueden derivarse de las habladur√≠as y el uso descuidado del lenguaje. Los ricos tambi√©n son severamente criticados por atesorar su riqueza en lugar de utilizarla para satisfacer las necesidades de sus semejantes. La carta termina abruptamente, pero enfatiza el tipo de conducta √©tica que siempre debe caracterizar la vida de un verdadero cristiano.

1 Juan

Una breve homil√≠a escrita por un anciano cristiano, 1 Juan instruye a las iglesias sobre un problema que se estaba volviendo m√°s serio. A los cristianos se les ense√Ī√≥ que despu√©s de que Jes√ļs dejara esta tierra, el Esp√≠ritu de Dios guiar√≠a y dirigir√≠a el movimiento cristiano. El esp√≠ritu que estaba presente en Jes√ļs hablar√≠a a trav√©s de los ap√≥stoles, y una vez que los ap√≥stoles se fueran, el esp√≠ritu continuar√≠a hablando a trav√©s de otras personas. Como resultado de esta creencia, muchas personas afirmaron ser el medio por el cual la verdad de Dios fue revelada a las iglesias. Todo tipo de ideas fueron presentadas por personas que insistieron en que el Esp√≠ritu de Dios les revelar√≠a todo lo que defend√≠an. A menos que se impusiera alguna restricci√≥n a las personas que hac√≠an tales afirmaciones, la situaci√≥n pronto se volver√≠a ca√≥tica. Esta carta propone que se apliquen dos pruebas antes de aceptar a cualquiera que afirme haber sido informado por el Esp√≠ritu de Dios.

Una de estas pruebas es de car√°cter doctrinal. Afirma que cualquiera que niegue que Jesucristo ha venido en carne no es de Dios. Esta prueba estaba especialmente dirigida contra una forma de filosof√≠a gn√≥stica conocida como docetismo. Los docetistas aceptaban la idea de la divinidad de Jes√ļs pero negaban su humanidad, insistiendo en que Jes√ļs s√≥lo apareci√≥ tener un cuerpo f√≠sico. La otra prueba es √©tica. Las personas que afirman estar pose√≠das por el Esp√≠ritu de Dios deben ser examinadas antes de ser aceptadas en la iglesia. Si su conducta no se ajusta a las ense√Īanzas √©ticas de Jes√ļs, no deben ser recibidos en la comuni√≥n de la iglesia. Se advierte a la iglesia contra los muchos falsos profetas y maestros que han surgido, y se insta a la iglesia a aplicar la prueba del amor fraternal as√≠ como la de la obediencia a los mandamientos de Dios.

2 Juan

2 Juan es una carta muy breve escrita por el mismo anciano a una iglesia hermana a la que designa como la ¬ęse√Īora elegida¬Ľ. La carta indica que los falsos maestros que niegan que Jesucristo estuvo presente en la carne han incursionado en la iglesia y est√°n provocando un grave cisma. Se advierte a la iglesia de estos enga√Īadores y se le instruye que no les muestre hospitalidad.

3 Juan

En esta carta del mismo anciano, se elogia a la iglesia por dar la bienvenida a Gaius, quien realizó servicios importantes para la congregación. Además, se advierte a la iglesia acerca de cierto hombre llamado Diótrefes, quien calumnió al anciano y trató de expulsarlo de la iglesia.

Judas

Este escrito de Judas, que habla de s√≠ mismo como siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, contiene un solo cap√≠tulo, cuyo prop√≥sito es similar al de 2 Pedro. De hecho, algunos eruditos sostienen que esta carta fue escrita antes de 2 Pedro y que partes de ella fueron copiadas y ampliadas por el autor de 2 Pedro. Un folleto pol√©mico escrito para advertir a las iglesias contra las falsas doctrinas que poco a poco se estaban abriendo camino entre los miembros de la iglesia, est√° dirigido principalmente contra el gnosticismo y su ense√Īanza sobre una extra√Īa clase de sabidur√≠a expresada en un lenguaje misterioso. La concepci√≥n dualista de los gn√≥sticos de una mente buena pero un cuerpo malo est√° fuera de sinton√≠a con la doctrina cristiana y debe ser rechazada, y lo mismo es cierto de su concepci√≥n de Jes√ļs como el que s√≥lo apareci√≥ tener un cuerpo humano. El autor cita del Libro de Enoc, que es uno de los apocalipsis jud√≠os incluidos en los Pseudepigrapha del Antiguo Testamento.

An√°lisis

Las cartas abiertas a las iglesias son fuentes valiosas para reconstruir la historia de la iglesia primitiva. Nos hablan de los problemas teol√≥gicos y pr√°cticos con los que luch√≥ la iglesia. Algunas de estas cartas, especialmente 2 y 3 Juan, 2 Pedro y Judas, tienen poco valor fuera de esta historia. Pero se puede decir algo m√°s de los otros tres. 1 Pedro presenta una visi√≥n de la vida cristiana que es a la vez atractiva y ennoblecedora. Cuenta c√≥mo las dificultades y pruebas de la vida humana pueden convertirse en un medio para el desarrollo del car√°cter cristiano, y presenta a los cristianos una esperanza gloriosa que puede servir como gu√≠a e inspiraci√≥n. La carta de James siempre ser√° recordada por su concepci√≥n √©tica de la religi√≥n en su m√°xima expresi√≥n. Tambi√©n sirve para corregir la noci√≥n err√≥nea de que la fe cristiana es meramente una cuesti√≥n de creencia intelectual y muestra que la verdadera fe en el evangelio cristiano se expresar√° tanto en acciones como en pensamientos. 1 Juan, que presenta una concepci√≥n del cristianismo que tiene mucho en com√ļn con el Evangelio de Juan, hace del amor el elemento central de la vida cristiana.



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