Cartas 73-79



Cartas de resumen y an√°lisis 73-79

Despu√©s de deshacerse de la dominaci√≥n viciosa de Fonso y Albert, la nueva fuerza de Celie comienza a desmoronarse. ¬ŅPorque? le pidi√≥ a Dios en la primera carta que le escribi√≥, y ahora, le pide Porque otra vez. Mucho antes de Job, las personas que fueron v√≠ctimas de la injusticia clamaron a sus dioses, y cuando no obtuvieron respuesta, hicieron lo que Celie hace aqu√≠, es decir, aparentemente renuncia a Dios. Celie tiene suficiente distancia psicol√≥gica ahora que puede recordar su infancia y las innumerables veces que fue violada y golpeada. Ella trata de conciliar todo ese abuso f√≠sico con su amor implacable y su creencia en Dios. No es de extra√Īar que Celie se pregunte si Dios no es, despu√©s de todo, ¬ęcomo cualquier otro hombre que conozco. Juguet√≥n, ingenuo y humilde¬Ľ. Celie era fuerte cuando la situaci√≥n lo requer√≠a; ahora que la crisis ha pasado, se siente decepcionada y se permite sentir una vez m√°s el terrible dolor de la injusticia.

Por primera vez en la novela, Celie se resiente de todo el dolor innecesario que ha soportado durante décadas. Significativamente, Celie relaciona todo este dolor con la forma en que hombres la trataron. Aparentemente tu fe se ha ido. Pero si la fe es en sentido figurado como una tierra llana, y las dudas y blasfemias de Celie son como escombros que cubren esa tierra llana, recuerda esos escombros. no destruir la tierra. Por ahora, Celie piensa que Dios la ha traicionado y la ha ignorado; Dios parece ser otro hombre insensible e indiferente.

Podemos aceptar la probabilidad de que Celie se sienta as√≠, pero lo que nos toma por sorpresa en la Carta 73 no es la ira de Celie, sino la defensa de Dios por parte de Shug. Desde el principio, Shug fue una persona ¬ępecadora¬Ľ: beb√≠a, fumaba, se prostitu√≠a, etc. De hecho, en la Carta 22, el pastor de la iglesia us√≥ a Shug como un ejemplo de puta, ¬ęuna puta con falda corta… cantando por dinero y llevando a otras mujeres a los hombres¬Ľ.

Las ideas de Shug sobre Dios son bastante diferentes de las de Celie. Como Shug ve la vida y el mundo como algo hermoso, cree que Dios quiere que todos sus hijos participen en la vida como una celebraci√≥n gozosa. ¬ęPara complacer a Dios¬Ľ, dice Shug, ¬ępuedo acostarme y admirar cosas. Ser feliz. Divertirme¬Ľ. Shug cree que es un pecado no ser feliz y apreciar la belleza y, adem√°s, cree que uno debe buscar la belleza. Shug cree que ¬ęDios se cabrear√° si pasas junto al color p√ļrpura en un campo en alg√ļn lugar y no te das cuenta¬Ľ.

La idea de Dios de Celie es totalmente diferente a la de Shug. Celie sufr√≠a la miseria de los hombres, y cre√≠a que ella tenido para aceptarlo Para ella, Dios era solo otro hombre, arriba en el cielo, un hombre blanco que escuchaba pacientemente. Ahora Celie cree que Dios le permiti√≥ sufrir y no escuch√≥ sus oraciones. Ella est√° furiosa. Entonces, Shug tiene que explicar pacientemente, en esencia, que Dios no es un hombre y ciertamente no es un hombre blanco. Dios, para Shug, lo es todo. Dios es tanto todo que √©l, o m√°s correctamente, eso, no puede ser visualizado o expresado completamente. Dios no es blanco, ni negro, ni hombre. Dios es Dios. √Čl le dio a Celie, enfatiza Shug, vida, buena salud y ¬ęuna buena mujer [Shug] que te amo hasta la muerte¬Ľ.

Es absolutamente cre√≠ble que Celie creyera que Dios era un cara. Como estadounidense negra oprimida, aprendi√≥ que los hombres blancos son la √ļltima fuente de autoridad. Asimismo, Dios es omnipotente. Por esta raz√≥n, la observaci√≥n de Nettie de que Jes√ļs ten√≠a cabello de lana de cordero (encrespado) fue una idea intrigante para ella; este tipo de cabello permite la posibilidad de que Dios sea negro. Cuando Celie dice: ¬ęSi √©l escuchara a las mujeres pobres de color, el mundo ser√≠a un lugar diferente¬Ľ, est√° diciendo que Dios es blanco, masculino y rico. Celie ley√≥ la carta de Nettie sobre el cabello rizado de Jes√ļs, pero claramente no lo cre√≠a. Shug refuerza la idea de Celie: ¬ęLo √ļltimo que los negros quieren pensar acerca de Dios es que tiene el cabello rizado¬Ľ, dice ella.

La ira de Celie contin√ļa arremetiendo contra Dios y los hombres, por lo que Shug, la figura materna de Celie, decide que es hora de invitar a Celie a Memphis con ella. Celie acepta la invitaci√≥n de Shug, pero antes de irse aprovecha para liberar una vez m√°s toda la furia y frustraci√≥n acumulada en su alma. Para asombro de todos, Celie rega√Īa a Albert. En sus propias palabras, le dice a Albert que se va y que su cad√°ver es ¬ęsolo la alfombra de bienvenida¬Ľ que debe pisar para ¬ęentrar en la Creaci√≥n¬Ľ.

Además, Celie ataca a Harpo, culpándolo por el destino miserable de Sofía. En represalia, Harpo, Grady y Albert culpan a sus esposas de sus problemas. Entonces Squeak decide unirse a sus esposas, Celie y Shug, y dirigirse a Memphis. Squeak quiere una carrera e independencia. Shug, por supuesto, ya tiene una carrera emocionante e independencia.

En un paralelo de la relaci√≥n de Shug y Celie, donde Celie (la esposa) fue amable con Shug (el amante), Sofia (la esposa) es amable con Squeak (el amante). Sof√≠a promete cuidar al hijo de Squeak mientras Squeak viva en Memphis. Casi como una ocurrencia tard√≠a, Squeak le aconseja a Sof√≠a que tambi√©n cuide a Harpo, lo que implica que Harpo todav√≠a es en parte un ni√Īo.

Las relaciones entre amantes y esposas en esta novela parecen poco convencionales; en la mayor√≠a de las novelas las esposas luchan contra las amantes y viceversa. Sin embargo, es posible que Walker cree intencionalmente relaciones basadas en la tradici√≥n de la poligamia de √Āfrica Occidental, una tradici√≥n en la que las esposas se unen a trav√©s del trabajo y la amistad como si fueran hermanas.

Tenga en cuenta que Celie, Shug y Squeak no se dirigen a una m√≠tica Tierra de Bienaventuranza en el Norte. En ese momento, todav√≠a hab√≠a leyes de Jim Crow en el sur que prohib√≠an a los negros usar las mismas instalaciones p√ļblicas que los blancos, pero las mujeres no ¬ęcorren¬Ľ; se quedan en el sur, conduciendo hasta Memphis, a trav√©s del norte de Georgia, ¬ęatravesando los arbustos¬Ľ si es necesario, pero permaneciendo en el pa√≠s que conocen, reclamando lo que pueden, mientras pueden.

Mientras lee la Carta 76, recuerde las primeras cartas de Nettie describiendo √Āfrica. Aqu√≠, Memphis es tan ex√≥tica para Celie como lo fue √Āfrica para Nettie. Ambas hermanas son testigos de animales raros y viviendas desconocidas; cada uno de ellos ha entrado en mundos en los que nunca pens√≥ que entrar√≠a, y cada uno de ellos entra por la gracia de la bondad sincera de otra persona. Nettie no era la criada de Samuel ni de Corrine, ni la de Celie Shug. Ambas hermanas logran su plena independencia luchando por su cuenta; celebran sus identidades cuando salen de la plantaci√≥n.

No todas las mujeres saben coser, pero hemos visto a lo largo de la novela que Celie es una excelente costurera. Ha cosido varias colchas. Esta es la primera vez, sin embargo, que ella ha sido capaz de coser creativamente. Y para su continuo crecimiento como mujer, es necesario que comience su negocio de costura como costurera, no como ¬ęcosturera¬Ľ. No hace mucho Shug se ofreci√≥ a coserle unos pantalones a Celie para que pudiera trabajar con m√°s facilidad en el campo. Ahora, es Celie quien est√° cosiendo pantalones para que los use Shug cuando canta en el escenario. Celie demuestra ser tan buena costurera como Shug es cantante. Ambas mujeres son ¬ęoriginales¬Ľ; antes de que Celie cosiera su idea, nadie hab√≠a hecho ¬ęfolkspants¬Ľ antes.

Volviendo a la plantaci√≥n, en Charter 78, Celie ahora tiene ¬ęestatus de visitante¬Ľ en lugar de estatus de miembro. Albert ni siquiera la reconoce cuando la ve. Se ve bien, se siente bien y ha fumado hierba para acercarse a Dios. Ella tiene que agradecer a Shug por introducirla tanto en la drogadicci√≥n como en el te√≠smo. ¬ęChica, estoy bendecida. Dios sabe lo que quiero decir¬Ľ.

Harpo, vemos, se convirti√≥ m√°s en un padre para Albert que en un hijo para √©l. Despu√©s de que Celie se fue, incluso ba√Ī√≥ a Albert, lo consol√≥ y lo sostuvo en sus brazos. Albert sufri√≥ una especie de golpe emocional cuando se dio cuenta de que Shug y Celie lo hab√≠an dejado el uno por el otro. Recuerda que en la Carta 74, Celie lo maldijo, jurando que sufrir√≠a, tal como √©l la hizo sufrir a ella. Alberto sufri√≥; podemos creer que ha experimentado frustraci√≥n, humillaci√≥n y depresi√≥n, y parece dispuesto a cambiar. Harpo incluso hizo que Albert le diera a Celie el resto de las cartas de Nettie.



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