Cartas 43-45



Cartas de resumen y an√°lisis 43-45

Estas cartas est√°n estructuradas con iron√≠a. Es dolorosamente ir√≥nico que Sof√≠a salga de prisi√≥n solo para convertirse en lo √ļnico que se neg√≥ rotundamente a convertirse: la criada de una mujer blanca. Y la iron√≠a se ve agravada por el hecho de que debe cuidar de los hijos de la se√Īorita Millie y no de los suyos. La prisi√≥n puede haber sido dif√≠cil para Sof√≠a, pero, ir√≥nicamente, ser una ¬ęsirvienta¬Ľ es mucho m√°s dif√≠cil para ella, psicol√≥gicamente. El aislamiento de la prisi√≥n le dio a Sof√≠a tiempo suficiente para reflexionar sobre su situaci√≥n; fue v√≠ctima del racismo y el sexismo. Tu vida en el presente es una especie de no-vida. Mir√≥ hacia el abismo de su futuro y, como uno de los personajes de Camus, vio el absurdo de vivir a√ļn viviendo. Ella sabe que ella y la Sra. Millie nunca podr√° tener el tipo de relaci√≥n que deber√≠an tener dos mujeres; pueden tener una relaci√≥n basada √ļnicamente en diferencias y protocolos, las ant√≠tesis de la hermandad de Sof√≠a con Celie, Squeak y Odessa.

La comunidad blanca se refiere a Sof√≠a, una mujer con seis hijos, como una ¬ęni√Īa¬Ľ. Sin embargo, Sof√≠a se da cuenta ir√≥nicamente de lo ¬ęchica¬Ľ e ignorante que es la se√Īorita Millie, mientras que al mismo tiempo tiene que actuar como si la se√Īorita Millie fuera superior. El mundo absurdo de Camus se vive d√≠a a d√≠a, como si las reglas, las costumbres y las observancias importaran, sabiendo, al mismo tiempo, lo vac√≠as que est√°n. Sofia sabe lo completamente inmersa que est√° Miss Millie en el racismo, y tambi√©n sabe lo terriblemente enga√Īada que est√° la mujer blanca ¬ębien hecha¬Ľ. No es de extra√Īar que Sof√≠a se sienta aliviada y feliz de admitir que est√° contenta de no ser ¬ęblanca¬Ľ.

Como una peque√Īa nota a pie de p√°gina, debe tener en cuenta que desde Charter 36, hemos visto el desarrollo de autom√≥viles y su integraci√≥n en la vida cotidiana de los negros rurales. El boxeador de Sof√≠a tiene un auto y, por supuesto, la se√Īorita Millie tiene uno. Shug tiene un elegante Packard azul oscuro para ella y Grady. Estos coches son un s√≠mbolo de movilidad, as√≠ como un s√≠mbolo de progreso. Los carros de las primeras letras parecen haber desaparecido. Los a√Īos pasan y Celie, a quien conocimos a los catorce a√Īos, ahora se acerca a la mediana edad.



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