Capítulos 8-9



Resumen y Análisis Capítulos 8-9

Resumen

Por caminos torcidos, Oliver llega al mediodía a unos kilómetros de la ciudad. Una lápida de piedra le informa que está a 110 kilómetros de Londres. El fugitivo decide dirigirse a esa renombrada metrópolis, donde cree que puede encontrar seguridad.

Sin comida ni dinero, Oliver experimenta dificultades extremas en el camino. Suplica cuando se atreve y duerme bajo el cielo invernal. Temprano en la mañana del séptimo día de su vuelo, Oliver llegó al pequeño pueblo de Barnet. Mientras descansa en el umbral de una puerta, con los pies doloridos y hambrientos, es observado desde el otro lado de la calle por «uno de los niños de aspecto más extraño» que jamás haya visto. Este individuo poco atractivo mide cinco pies de alto y usa un abrigo de hombre que es demasiado grande para él. La incongruencia de su atuendo es consistente con su comportamiento adulto.

El niño conoce a Oliver y luego lo invita a comer y beber. El benefactor de Oliver se ofrece a presentarle a «un ‘viejo y respetable caballero’ de Londres que proporcionará alojamiento gratuito a los refugiados sin hogar. El nuevo amigo de Oliver se llama Jack Dawkins, mejor conocido como «The Artful Dodger». Oliver sospecha que Dawkins puede no ser un tipo del todo admirable, pero accede a acompañarlo con la esperanza de ganarse el favor del misterioso anciano.

Al anochecer, Dawkins abre el camino a Londres. Los chicos entran en una calle sucia y caótica y son admitidos en una residencia en ruinas. En la sórdida cocina, Fagin, un viejo judío «villano y repulsivo» pelirrojo, prepara la comida. Hay otros cuatro o cinco muchachos presentes, fumando y bebiendo como hombres adultos. Estos jóvenes se ofrecen a servir a Oliver, pero pronto queda claro que tienen la intención de deshacerse de él de cualquier objeto de valor. Oliver toma algo de comida y luego, arrullado por una bebida caliente, cae en un sueño profundo.

El niño exhausto duerme hasta tarde al día siguiente. Mientras aún oscila entre el sueño y la plena conciencia, observa al anciano judío sacar una pequeña caja de su escondite en el suelo. Fagin se regocija con la querida horda en la caja.

El anciano está alarmado por el descubrimiento de que Oliver lo está mirando, ya que pensó que el niño todavía estaba profundamente dormido. Fagin explica brillantemente que el tesoro son los ahorros de toda su vida; desvía la atención de Oliver y la caja desaparece.

Más tarde, llega el Dodger con Charley Bates, quien estuvo presente la noche anterior. Bates es conocido por reírse sin moderación por cualquier motivo o sin motivo alguno. Los desembarcados entregan algunos artículos a Fagin y revelan que presenciaron una ejecución. Después del desayuno, los dos practican hurgando en los bolsillos del «viejo caballero».

El juego se ve interrumpido por la entrada de dos chicas bastante descuidadas, Betsy y Nancy. Después de que los cuatro jóvenes se van, Fagin le aconseja a Oliver que tome a The Artful Dodger como su modelo especial a seguir. Así que Fagin le da a Oliver su primera lección de carteristas.

Análisis

Barnet, una ciudad al norte de Londres donde Oliver conoce a Jack Dawkins, es el primer lugar específico que se ha identificado. Hasta ahora, la ubicación ha sido vaga, con escasos detalles descriptivos de la ubicación geográfica. Cuando los dos chicos entran en Londres, el telón de fondo general queda atrás y la acción se traslada al entorno concreto de la metrópolis.

Oliver ahora conoce al notorio Fagin y a algunos miembros jóvenes de su pandilla. Se nos permiten vislumbres inmediatos del carácter ladrón del «viejo caballero». Cuando encuentra a Oliver mirándolo, momentáneamente traiciona su naturaleza cruel, pero rápidamente recupera su pose seductora. La expresión de satisfacción de Fagin por la eliminación en la horca de cinco amenazas potenciales para el negocio satiriza los conceptos erróneos populares sobre los códigos de honor y lealtad entre los ladrones.

Jack Dawkins y todos los demás chicos se caracterizan por un llamativo aspecto de mediana edad. Es como si sus vidas de miseria y crimen les hubieran robado la niñez y la juventud, haciéndolos envejecer en la experiencia del mal. Las niñas, Nancy y Betsy, comparten una sola descripción, lo que sugiere que son tipos comunes de degradación.

El discurso de los personajes del inframundo de Dickens es rico en auténtica jerga de ladrones. Rara vez se digna a ofrecer al lector una explicación explícita, pero para disipar la oscuridad, el significado a menudo se hace evidente o se inyecta sutilmente en la historia. Así, queda claro que las «toallitas» son pañuelos; y Oliver deduce que «tirando del casco… debe ser francés para salir».



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