Capítulos 3-4



Resumen y Análisis Capítulos 3-4

Resumen

Minny va a la casa de Celia Rae Foote para una entrevista para un puesto de sirvienta. Celia nunca ha tenido una sirvienta y necesita desesperadamente ayuda para llevar la casa, pero no quiere que su esposo sepa sobre Minny. Minny acepta el trabajo por el doble del salario que ganaba con la Sra. Walter, aunque Hilly les dijo a todos en la ciudad que Minny había robado algunas monedas de plata.

En un flashback, aprendemos las «reglas» que la madre de Minny le enseñó a «trabajar para una dama blanca». Minny rompió muchos de ellos, por lo que sus problemas para mantener un trabajo.

Minny y Celia idean un plan para clases de cocina diarias, pero Celia falla en cada tarea de cocina. Mientras Minny limpia la casa, Celia deambula misteriosamente por las habitaciones de la mansión que se supone que son la guardería de un niño. Minny está molesta porque Celia nunca sale de la casa y parece muy agradecida, lo que no es típico en una mujer blanca, de tener su ayuda.

Análisis

Los capítulos de Minny revelan su lucha con las costumbres del Viejo Sur. Su naturaleza interior está en desacuerdo con el mundo en el que debería comportarse. El relato de Minny sobre las «reglas» de su madre revela los temores que las sirvientas negras tienen de sus empleadores. Deben hacer lo que se les dice con la cabeza baja y la boca cerrada o serán despedidos. Deben usar platos, utensilios y baños separados porque las mujeres blancas piensan que tienen enfermedades. Las «reglas» son una gran ventaja sobre lo que soportan las sirvientas negras para ganarse la vida, y el punto de vista de Minny en estos capítulos revela lo difícil que es guardarlo todo y nunca permitirte decir lo que piensas o defenderte. Minny no puede defenderse de las acusaciones de Hilly, por lo que busca el trabajo con Celia, quien desconoce su reputación dañada.

Celia no sabe cómo tratar a una criada negra, así que trata a Minny como a una invitada, le ofrece una bebida fría y le pregunta si quiere sentarse. Su amabilidad molesta a Minny y la hace sospechar. Celia es el primer personaje que no parece racista, pero su falta de criterio parece provenir de una inocencia infantil. Como Celia proviene de la pobreza, no conoce las costumbres de las mujeres blancas ricas de Jackson. Los capítulos futuros revelan sus intentos desesperados por acceder a la comunidad, pero su papel como forastera le permite aceptar a Minny como una persona y no como una criada negra más.

El deambular melancólico de Celia por las habitaciones vacías de la guardería presagia su deseo insatisfecho de tener hijos y su lucha por tenerlos. El aislamiento y el rechazo de Celia hacia las mujeres de la sociedad crean simpatía en Minny, pero involucrarse emocionalmente con su empleador va en contra de las «reglas».



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