Capítulo LXI-LXII



Resumen y Análisis Parte 2: Capítulo LXI-LXII

Resumen

Tras tres días de viaje con Roque y su banda, Don Quijote y Sancho se despiden de los bandoleros en las afueras de Barcelona. Un bullicioso saludo de un grupo de caballeros da la bienvenida a la llegada a la ciudad. El caballero que recibió la carta de Roque grita: «Bienvenido, valeroso don Quijote de la Mancha, no el falso y apócrifo que nos han mostrado últimamente las falsas historias, sino el verdadero, legítimo e idéntico él, descrito por Cid Hamet, la flor de los historiógrafos». Así, el caballero y el escudero, rodeados de gente admirada de la ciudad, hacen una gran entrada en Barcelona y son conducidos a la casa de su anfitrión, don Antonio Moreno.

Don Antonio planea una broma a expensas de Don Quijote. Lleva al caballero a una habitación que contiene solo una mesa, con un busto de bronce. «Esta cabeza», susurra Don Antonio, «está hecha por uno de los más grandes nigromantes del mundo. Tiene la capacidad de responder a todas las preguntas que se le hacen». Promete que Don Quijote verá por sí mismo las virtudes de esta cabeza al día siguiente. Mientras tanto, lleva a su invitado de gira por Barcelona, ​​colocándole un cartel en la espalda que dice: «Este es Don Quijote de La Mancha». Todos los que pasan repiten las palabras del letrero, y el caballero se maravilla de que su fama esté tan extendida. Esa noche, la esposa de don Antonio honra a su invitado con un baile. Tantas damas bailan con el valiente caballero que finalmente se hunde de agotamiento en medio de la pista de baile y necesita ser llevado a la cama con la ayuda de Sancho. Su baile, así como su peculiar partida, proporcionaron a todos en el baile un inmenso entretenimiento. Al día siguiente, la cabeza mágica actúa, respondiendo todas las preguntas que se le hacen, mientras brinda información mínima cada vez. El autor descubre ahora para el lector la fuente de los poderes de la cabeza. A través de un tubo de peltre conectado a la sala de abajo, explica Cid Hamet, la voz del sobrino de don Antonio se canaliza a través de las patas huecas de la mesa y el cofre y la cabeza huecos del busto de bronce.

Tras este desvío, Don Quijote realiza un recorrido a pie por la ciudad. Encantado de descubrir una imprenta, investiga toda la fábrica, recibiendo explicaciones de los trabajadores sobre su funcionamiento. Esta ocasión, además, le da a Cervantes (a través de las palabras de Don Quijote) la oportunidad de exponer las prácticas despiadadas de libreros, editores e impresores.

Análisis

Los tormentos sufridos por Don Quijote en Barcelona superan a los que sufrió en el castillo ducal. Desfilar por las calles con un cartel en la espalda para que los transeúntes lo miren, y luego obligado a bailar para diversión ociosa de los espectadores hasta quedar completamente exhausto, representa la ignominia más triste que ha sufrido hasta ahora. Cervantes también muestra en estos incidentes que la vida de la ciudad es más fuente de decadencia y burla que la vida del campo.



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