Capitulo dos



Resumen y Análisis Parte 1: Capítulo II

Despu√©s de mostrarnos la reacci√≥n de Meursault ante la muerte, Camus nos muestra un d√≠a en el que Meursault reacciona ante la vida. Meursault se despierta y se da cuenta de lo agotador f√≠sicamente que fue el funeral. Ser√≠a bueno ir a nadar. No hay sentimientos introspectivos sobre tu madre, sobre c√≥mo era cuando estaba viva, la forma en que sonre√≠a, la mirada en sus ojos, las cosas de las que ella y √©l hablaron hace a√Īos, su infancia con ella, o incluso su ausencia. Siempre. . Ahora, nadar ser√≠a agradable.

Por casualidad, en la balsa, Meursault conoce a una chica que ha trabajado poco tiempo en su oficina y esa noche van al cine, una comedia de todas las cosas, y luego se van a casa y tienen sexo.

Vimos la reacci√≥n casual de Meursault ante la muerte de su madre; ahora, lo vemos manejando una camioneta informal. Marie sabe que acaban de enterrar a la madre de Meursault porque le pregunta por su corbata negra, pero la mayor parte del tiempo est√° despreocupada. Tambi√©n tenga en cuenta que Meursault le dice a Marie que su madre ¬ęmuri√≥ ayer¬Ľ. Le importa tan poco que distra√≠damente confunde el d√≠a de su funeral con el d√≠a de su muerte. Hoy es s√°bado. La madre de Meursault probablemente muri√≥ el mi√©rcoles o el jueves; fue enterrada ¬ęayer¬Ľ.

A la ma√Īana siguiente, Meursault se despierta; Es Domingo. No hay nada muy emocionante o especial en los domingos, excepto por el hecho de que no le gustan los domingos. Se despert√≥ despu√©s de tener sexo con Marie, pero no est√° decepcionado de que Marie no est√© all√≠ cuando se despierta. Y no nos dice lo satisfactorio que fue el acto de hacer el amor. Sin embargo, reacciona al olor a sal del cabello de Marie. Se vuelve a dormir, y cuando se despierta, fuma en la cama hasta el mediod√≠a.

Recuerde que en el autob√ļs, camino del funeral de su madre, Meursault ten√≠a tanto sue√Īo que apenas pod√≠a mantener los ojos abiertos; de hecho, cree que se qued√≥ dormido un rato. Vive como un animal; si tiene sue√Īo, duerme la siesta. Recuerde, tambi√©n, que Meursault tuvo sentimientos fugaces de culpa por quedarse dormido durante la prueba de la vigilia y durante el funeral mismo, pero hoy se queda en la cama porque es agradable acostarse y fumar.

Cuando Meursault se levanta, no sabe qué hacer. Deambula por el apartamento, lee un periódico viejo y recorta un anuncio de un álbum de recortes que guarda con cosas divertidas. Luego sale al porche. Está inquieto, infeliz los domingos. Los domingos no están estructurados. Los días de semana pueden ser monótonos, pero hay ciertas cosas que hacer en ciertos momentos; Los sábados son para divertirse. Pero aquí viene el domingo, completamente desestructurado.

Representar este tipo de vida cotidiana mec√°nica es importante para el prop√≥sito de Camus. en su mito de S√≠sifo, dijo que el descubrimiento y el disgusto de esta monoton√≠a – ¬ęcuesta arriba, tranv√≠a, cuatro horas en la oficina o en la f√°brica¬Ľ ‚Äč‚Äčes absolutamente esencial para comprender el Absurdo. Meursault a√ļn no ha hecho este descubrimiento, pero Meursault no es, por naturaleza, introspectivo; le gustan los peque√Īos placeres: el sexo, la nataci√≥n, una buena noche de sue√Īo y fumar. Eventualmente descubrir√° la rutina sin sentido de su vida, pero eso vendr√° m√°s adelante en la novela. Por ahora, Camus quiere que veamos la inquietud de Meursault en un d√≠a en que no hay rutina, no hay ¬ęlev√°ntate, troleb√ļs, cuatro horas en la oficina¬Ľ.

Cuando Meursault sale al balcón, observa a las personas debajo de él. Los domingos, para ellos, parecen tener una rutina: jóvenes que van al cine, un mozo que barre aserrín, un vendedor de tabaco que saca una silla a la acera y tranvías que pasan vacíos. Esto sucedió muchos domingos.

Meursault mira la tarde, fuma, mira la noche y luego come pan y pasta. Dice que ¬ęten√≠a que ver pasar otro domingo¬Ľ. En una palabra, est√° aburrido.

El tono de este cap√≠tulo es, nuevamente, en gran parte de indiferencia, excepto que hoy Meursault disfruta fumando en la cama y oliendo la sal en el cabello de Marie en la almohada a su lado. Pero vuelve a leer el pasaje que describe tu percepci√≥n de este domingo por la tarde. Es consciente, aunque pasivamente, de que las luces de la calle revelan ¬ępeque√Īos charcos de luz¬Ľ, que las luces de los tranv√≠as brillan, ¬ęiluminando el cabello de una ni√Īa, una sonrisa o un brazalete de plata¬Ľ; el cielo se vuelve ¬ęnegro aterciopelado¬Ľ. Estos bits de sensibilidad pueden pasar casi desapercibidos. Meursault disfruta de los placeres b√°sicos, pero tambi√©n tiene una visi√≥n po√©tica dentro de √©l, a pesar de su reacci√≥n pasiva ante la muerte de su madre y tener relaciones sexuales con Marie y su comentario de que ¬ęnada ha cambiado¬Ľ.

Pero, ¬Ņqu√© significado le dio Meursault a este domingo? Durmi√≥ y fum√≥ y se sent√≥ en su porche y mir√≥, solo. No est√° profundamente preocupado por cosas como: mi vida est√° desperdiciada; Estoy aburrido; o estoy solo; por el contrario, tiene la capacidad de sentarse y mirar, deleit√°ndose, en peque√Īos grados, con los colores, el cielo y la sensaci√≥n del aire. Meursault no es como un personaje principal ordinario en una novela, y este ¬ęsentarse y no hacer nada¬Ľ se utilizar√° en la segunda parte para condenarlo. Pero todav√≠a hay que lidiar con el presente, porque eso es lo que m√°s le importa a Meursault. ¬ŅMeursault hizo algo especialmente agradable hoy? ¬ŅEligi√≥ hacer que este d√≠a fuera significativo, por peque√Īo que fuera, memorable? No. Era solo otro domingo y Meursault ¬ępas√≥ por eso¬Ľ. Como √©l dice, ¬ęMe da lo mismo: no hace mucha diferencia¬Ľ. Vida. Muerte. Los mira con la misma indiferencia f√°cil. As√≠ como la muerte de su madre no tuvo sentido, su vida tambi√©n lo es, excepto por los pocos placeres sensuales y el hecho de que ella vive como quiere. Meursault todav√≠a no se ha dado cuenta de que puede darle sentido a su vida, que puede tener intensidad. Antes de que eso suceda, sin embargo, debe enfrentarse a esta rutina mon√≥tona y sin sentido de la vida cotidiana y sentirse asqueado por el desperdicio que ha hecho de cada d√≠a, incluso los domingos, para liberarse. Cuando llegue ese despertar, romper√° el ritmo lento de tu vida. Pero Camus debe mostrarnos, primero, que Meursault est√° pasando por los movimientos vac√≠os de la vida para que tengamos una perspectiva de Meursault percibiendo y tomando conciencia de las posibilidades de lo que la vida puede contener.



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