capitulo 35



Resumen y análisis Capítulo 35

Resumen

En lugar de partir hacia Cambridge al d√≠a siguiente, St. John retrasa su viaje una semana. Durante este tiempo, sutilmente castiga a Jane por no obedecerlo. Al recordar que una vez le salv√≥ la vida, Jane intenta reconciliarse con √©l y le pide que la trate como a un pariente en lugar de a una extra√Īa. Ella le dice que mantiene su determinaci√≥n de no casarse con √©l y agrega que literalmente la est√° matando con su fr√≠o helado. Pero tus palabras no ayudan; en cambio, hacen que √©l la odie. S t. John la acusa de romper su promesa de ir a la India, y Jane invoca la memoria del lector, pidi√©ndonos que confirmemos que ella nunca le hizo una promesa formal. Antes de dirigirse a la India, Jane quiere asegurarse de que no podr√≠a ser m√°s √ļtil en Inglaterra. S t. John reconoce que ella se refiere a Rochester y le dice que debe aplastar este apego ¬ęsin ley y sin consagrar¬Ľ. Luego sale a dar un paseo.

Reconociendo que St. John y Jane tuvieron una pelea, Diana discute la situaci√≥n con Jane. Diana no cree que Jane vivir√≠a tres meses en la India e insiste en rechazar a St. John. Al igual que Jane, Diana piensa que ser√≠a una locura que Jane se encadenara a un hombre que la ve como una herramienta √ļtil. Despu√©s de la cena esa noche, St. John reza por Jane y ella siente veneraci√≥n por su talento y sus poderes oratorios. En este punto, Jane se ve tentada a ceder a sus influencias y casarse con √©l. Toda la casa est√° en silencio excepto St. Juan y Jane. De repente, siente una descarga el√©ctrica recorrer su cuerpo y las palabras ¬ę¬°Jane! ¬°Jane! ¬°Jane!¬Ľ repiti√≥ en la voz de Rochester. Para Jane, esto no es superstici√≥n, sino que la naturaleza la salva de un grave error. Ahora es capaz de resistir a St. John.

An√°lisis

Tenga en cuenta que las im√°genes en este cap√≠tulo contin√ļan desarrollando la inhumanidad de San Juan: √©l ¬ęya no es carne sino m√°rmol¬Ľ; su ojo es ¬ęuna gema azul fr√≠a, brillante¬Ľ; y su coraz√≥n parece estar hecho de ¬ępiedra o metal¬Ľ. Para Jane, su frialdad es m√°s terrible que la furia de Rochester; ella pregunta si sus lectores conocen el ¬ęterror que esta gente fr√≠a puede poner en el hielo de sus preguntas? ¬ŅCu√°nto de la avalancha que cae est√° en su rabia? ¬ŅDe la ruptura del mar helado en su disgusto?¬Ľ S t. John est√° asociado con el choque de avalanchas y la ruptura de mares helados, eventos naturales que son impredecibles e incontrolables. A pesar de los defectos obvios de St. John, Diana y Jane le recuerdan continuamente al lector que √©l es un ¬ębuen hombre¬Ľ. Esta amabilidad no es obvia en la descripci√≥n que Jane hace de √©l. Para un lector del siglo XXI, incluso su celo misionero es moralmente sospechoso, ya que muestra su participaci√≥n en el proyecto colonialista, que result√≥ en la violencia y violaci√≥n de los pueblos ind√≠genas. El prop√≥sito de este proyecto era representar a los pueblos nativos como ¬ęsalvajes¬Ľ, que necesitaban la gu√≠a y la iluminaci√≥n brit√°nicas. La frialdad de St. John sugiere la brutalidad y la funci√≥n ego√≠sta del colonialismo. Jane afirma que St. John ¬ęolvida sin piedad los sentimientos y reclamos de la gente peque√Īa, mientras persigue sus propios grandes puntos de vista¬Ľ: imagine el da√Īo que infligir√° a cualquier pueblo nativo que se le resista; como Jane, ser√°n ¬ędestruidos¬Ľ por su despiadado ego√≠smo.

Sin embargo, Jane se siente atra√≠da por este hombre despiadado, como si quisiera perderse a s√≠ misma. Al final del cap√≠tulo, se siente tentada a dejar de luchar contra √©l y ¬ębajar por el torrente de su voluntad al abismo de su existencia, y all√≠ perder la m√≠a¬Ľ. Ella se salva, no por sus propios poderes, sino por lo sobrenatural. Un cambio importante en la vida de Jane es nuevamente se√Īalado por un evento ps√≠quico. Cuando est√° a punto de aceptar a St. John, Jane experimenta una sensaci√≥n tan ¬ęaguda, extra√Īa, impactante¬Ľ como una descarga el√©ctrica. Luego escucha la voz de Rochester llam√°ndola por su nombre. Tan poderosa es esta voz que Jane grita: ¬ęYa voy¬Ľ, y sale corriendo por la puerta del jard√≠n, pero no encuentra se√Īales de Rochester. Ella rechaza la noci√≥n de que esta es la voz diab√≥lica de la brujer√≠a, pero siente que proviene de una naturaleza ben√©vola, no un milagro, sino el mejor esfuerzo de la naturaleza para ayudarla: la ¬ęmadre universal¬Ľ nutre a Jane nuevamente. Como durante su noche oscura en el p√°ramo, Jane siente el consuelo de una naturaleza reconfortante que la ayuda y la gu√≠a. Re√ļne suficiente fuerza y ‚Äč‚Äčenerg√≠a para afirmar finalmente su independencia de St. John: Es tu momento de ¬ęasumir ascendencia¬Ľ. Despu√©s de esta experiencia, Jane regresa a su habitaci√≥n para orar a su manera, diferente a la de St. John’s pero efectivo. Jane ya ha rechazado a St. John, y ahora ella tambi√©n rechaza su forma de espiritualidad. Mientras San Juan mantiene su distancia de Dios, que es siempre su superior, Jane entra ¬ęmuy cerca de un Esp√≠ritu Poderoso; y mi alma se apresura en gratitud a sentir¬Ľ – este esp√≠ritu, no necesariamente el Dios cristiano, le proporciona consuelo y paz. que San Juan nunca siente.



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