Capitulo 2



Resumen y Análisis Capítulo 2

Este cap√≠tulo es un flashback de la infancia y la adolescencia de Hans Castorp (y Thomas Mann), utilizando el enfoque empleado en Buddenbrooks de tratar de explicar los pensamientos y acciones de un hombre en t√©rminos de los de sus antepasados. M√°s que todos los dem√°s cap√≠tulos de la novela, √©ste trae a la mente la observaci√≥n de Mann de que es dif√≠cil y no deseable hablar de la monta√Īa m√°gica sin ser consciente de su deuda con Buddenbrook. El presente cap√≠tulo puede no ser tan brillante intelectualmente como los siguientes, pero cuando se trata de humor, sabidur√≠a y astutas observaciones sobre la especie de la burgues√≠a, ciertamente est√° a la altura del primer √©xito de Mann.

Los elementos autobiogr√°ficos de este cap√≠tulo son tan numerosos como evidentes. La caracterizaci√≥n del abuelo de Hans, el senador Castorp, como un hombre que valora las tradiciones familiares y las antiguas instituciones mucho m√°s que la loca expansi√≥n de las instalaciones portuarias y la imp√≠a sofisticaci√≥n de las grandes ciudades modernas corresponde a la imagen que tenemos del padre del autor. ., Senador Thomas Heinrich Mann de L√ľbeck. Hans decide seguir una carrera en la construcci√≥n naval, pero desde el principio no le importa mucho su trabajo. Solo respeta.

Aqu√≠ hay un paralelo con la experiencia temprana de Mann como empleado de una agencia de seguros. Al igual que Mann dej√≥ el negocio de los seguros para llevar la vida ¬ęin√ļtil¬Ľ de un artista, Hans nunca va m√°s all√° de recoger su libro. vapores oce√°nicos al Berghof, donde lo olvida. Hans abandona sus estudios porque cree que su ¬ęamor por las horas de ocio¬Ľ no le permitir√° trabajar duro. Mann, pregunt√°ndose qu√© es realmente un clima de trabajo, respondi√≥ a su propia pregunta en forma de un breve ensayo en el que afirma que ¬ęel clima para trabajar es tener un buen sue√Īo, buenos libros, aire fresco, poca gente y paz¬Ľ. .

Sin embargo, como se√Īala el narrador, tambi√©n hay una raz√≥n m√°s profunda para la insatisfacci√≥n de Hans Castorp con su profesi√≥n idealizada, y no es exagerado ver su credo a lo largo de la novela: ¬ęUn hombre no solo vive su vida personal, como individuo¬Ľ. , pero tambi√©n, consciente o inconscientemente, la vida de su tiempo y de sus contempor√°neos… Como prueba m√°s perfecta de esta percepci√≥n, Castorp continuar√° con su ambivalencia e indecisi√≥n incluso despu√©s de vislumbrar la verdad en el sue√Īo de la nieve.

As√≠, este cap√≠tulo se convierte en el verdadero punto de partida del viaje educativo de Hans. La estrecha relaci√≥n entre √©l y su abuelo, meticulosamente manejada y que culmin√≥ en el tratamiento de la pila de bautismo de la familia, refleja la tradici√≥n de valores conservadores en la que se cri√≥ Hans (y Thomas Mann). La descripci√≥n detallada de la vida de Hans con Joachim en la casa del c√≥nsul Tienappel tambi√©n refleja la tradici√≥n conservadora; el ambiente irradia bondad. Desde que Hans se embarc√≥ en un viaje de autoeducaci√≥n y, finalmente, significado, estas descripciones sirven para se√Īalar su deuda con el ¬ęmundo normal de abajo¬Ľ, que nunca abandona realmente. Hans, cualquier cosa menos ¬ęsimple¬Ľ, puede simpatizar con Joachim, su opuesto absoluto en muchos sentidos. Y Mann, a pesar de sus puntos de vista a menudo revisados ‚Äč‚Äčy su posterior participaci√≥n en la causa liberal, nunca dej√≥ de pensar en s√≠ mismo como arraigado en su educaci√≥n conservadora.

Las reminiscencias de Castorp se extienden a sus primeras y repetidas experiencias con la muerte. Habiendo perdido a su padre, a su madre y ahora a su abuelo, ha tenido amplia oportunidad de descubrir que hay m√°s en la muerte que el luto y la solemnidad de los funerales. Los cad√°veres, argumenta, no pueden ser realmente un asunto triste porque la tristeza prevalece solo en lo que respecta a la vida. Estas reflexiones est√°n en la mente de Castorp mientras est√° de pie junto a su abuelo muerto, quien para √©l parece ser una mu√Īeca de cera de tama√Īo natural, nada m√°s que material sin vida. Aqu√≠ viene el tema favorito de Mann de la polaridad de la vida y la muerte. Los aspectos nobles e innobles de la muerte que experimenta el peque√Īo Hans son la base de la progresi√≥n de la novela a trav√©s de opuestos y contrastes. A lo largo del libro, continuar√° la discusi√≥n de estos aspectos ennoblecedores y deshumanizadores de la enfermedad y la muerte. El mismo Castorp es consciente de estos aspectos duales que lo predestinan para sus intensas aventuras sensuales, intelectuales y morales.

De los muchos motivos que emplea Mann, se destaca el recurrente n√ļmero siete. Antes de la √©poca de Hans, Siete generaciones fueron iniciadas en la vida cristiana rociando agua de la pila familiar, y Siete Han pasado a√Īos desde su propio bautizo. Siete contin√ļa jugando un papel importante hasta el final de la novela: los pacientes del sanatorio est√°n sentados Siete mesas, lo cual es significativo dado el papel de la comida como los ¬ęasesino del tiempo¬Ľ en el aburrimiento del Berghof; el nombre del gran educador de Castorp ser√° Settembrini, establecer sentido Siete en italiano; luego Siete semanas, Castorp reflexiona sobre lo r√°pido que ha pasado el tiempo para √©l, y en la noche de carnaval le dir√° a Clavdia Chauchat que mes de septiembre bajo sus ojos hizo que se enamorara de ella; cuando el rel√°mpago de la guerra despierta a Hans de su siete a√Īos hechizo en la Monta√Īa M√°gica, el Narrador se refiere a √©l como un Siete Durmientes. (traducci√≥n literal del alem√°n siebenschlafer se refiere a un roedor conocido por su largo per√≠odo de hibernaci√≥n de siete meses.) Sumergido en la guerra, Hans tendr√° que marchar a trav√©s de Siete horas para llegar al lugar de la batalla. Finalmente, la novela se divide en siete cap√≠tulos.



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