capitulo 17



Resumen y análisis Capítulo 17

Resumen

Mientras Dimmesdale camina por el desierto, regresando de una visita al Ap√≥stol Eliot, escucha la voz de Hester y se sorprende por su presencia. Al principio, no puede decir si ella es humana o fantasma. De hecho, ambos son fantasmas de s√≠ mismos, y sus manos fr√≠as y sus palabras vacilantes revelan la extra√Īeza de este encuentro.

Tanto Hester como Dimmesdale hablan de los √ļltimos siete a√Īos, y Dimmesdale confiesa su miseria e infelicidad. Mientras Hester lo consuela y menciona la reverencia de la gente por √©l, el ministro siente a√ļn m√°s su culpa e hipocres√≠a. Compara su silencio con su confesi√≥n p√ļblica y se da cuenta de c√≥mo su culpa oculta lo atormenta.

Hester, al darse cuenta de cu√°n profundamente su silencio permiti√≥ que Dimmesdale fuera torturado por su esposo, aprovecha el momento para revelar el secreto de Chillingworth. Esta tortura condujo a la locura y ¬ęesa eterna alienaci√≥n del Bien y la Verdad, de la cual la locura es quiz√°s el tipo terrenal¬Ľ. Hester tambi√©n se da cuenta de que todav√≠a ama a Dimmesdale y le pide perd√≥n por su silencio.

El ministro reacciona a esta revelaci√≥n con enojo al principio, culp√°ndola por su tortura y d√°ndose cuenta de por qu√© intuitivamente se retir√≥ de Chillingworth en su primera cita. Hester, que ha soportado en silencio el desd√©n y el desprecio de la comunidad y que ha vivido estos siete a√Īos sin simpat√≠a humana, no puede soportar la condena de Dimmesdale, y cae a su lado y grita: ¬ę¬°¬°Me perdonar√°s!!¬Ľ Ella lo abraza con gran ternura y siente tanta compasi√≥n por su dolor que sus siete a√Īos de castigo parecen desvanecerse.

Dimmesdale, a su vez, la perdona y le pide a Dios que los perdone a ambos. √Čl cree que Chillingworth es el peor pecador de todos porque ¬ęa sangre fr√≠a viol√≥ la santidad del coraz√≥n humano¬Ľ, a diferencia de √©l y ella, que ¬ęnunca lo hicieron¬Ľ. Son reacios a dejar este lugar en el bosque porque aqu√≠ encuentran una paz y armon√≠a que no pueden sentir en la comunidad puritana. Dimmesdale teme el curso de Chillingworth ahora que sin duda conoce ¬ęsu prop√≥sito de revelar su verdadero car√°cter¬Ľ, y le pide a Hester que le d√© coraje.

El plan de Hester es que Dimmesdale se adentre en el desierto y viva en libertad natural, lejos de los ojos de la sociedad puritana o regrese a Europa, donde estar√° libre ¬ęde estos hombres de hierro y sus opiniones¬Ľ. Pero Dimmesdale siente que tampoco tiene la fuerza para hacer eso. Mientras vacila, Hester lo alienta, alegando que puede llevar una vida poderosa para siempre y aun as√≠ cumplir su misi√≥n en la tierra. Cuando el ministro dice que no puede hacerlo solo, ella dice que ir√° con √©l.

An√°lisis

Este cap√≠tulo es fundamental en muchos sentidos: avanza en la trama y los personajes, revelando los sentimientos de Hester y Dimmesdale durante los √ļltimos siete a√Īos y el despertar de su amor dormido. Tambi√©n en este cap√≠tulo, Hawthorne revela su filosof√≠a sobre el castigo y el perd√≥n: que los actos de malicia deliberados y calculados son mucho peores que los pecados pasionales. De esta forma, Chillingworth es el peor de los tres pecadores. Finalmente, el autor da la esperanza de que sus personajes encontrar√°n un escape, una salida a su tormento terrenal. Explora el conflicto entre la ley natural y la ley puritana en sus planes de escape.

Durante los √ļltimos siete a√Īos, Dimmesdale se ha visto afectado continuamente por la dicotom√≠a entre lo que es y lo que la gente cree que es. Sus feligreses est√°n ¬ęhambrientos de la verdad¬Ľ y escuchan sus palabras como si ¬ęhablara un lenguaje de Pentecost√©s¬Ľ. Pero siempre que confes√≥ su culpabilidad a Dios, no se lo dijo a ning√ļn otro ser humano. √Čl lleva su verg√ľenza solo. Hawthorne contrasta esto con el signo visible de Hester de su culpa, confesi√≥n y esperanza de redenci√≥n. Mientras Hester intenta consolar al ministro y convencerlo de que se ha arrepentido y ha dejado atr√°s su pecado, Dimmesdale sabe que no puede ir a ninguna parte sin llevar consigo su culpa oculta.

Hester se da cuenta de que todav√≠a ama a Dimmesdale, y se lo dice audazmente, incluso cuando revela su silencio sobre Chillingworth. Hawthorne contrasta su amor, ¬ęque ten√≠a una consagraci√≥n propia¬Ľ, y la venganza de Chillingworth y le pregunta al lector qu√© pecado es peor. ¬ŅQui√©n ha quebrantado la ley de Dios con conocimiento correcto y correcto? ¬ŅY de qui√©n es el lugar para proporcionar redenci√≥n y perd√≥n? Si bien Hester cree que pueden vencer a ¬ęesos hombres de hierro¬Ľ con sus reglas, culpas y castigos, Dimmesdale no est√° tan seguro. Aqu√≠ act√ļan dos formas de ley moral: las leyes de Dios y de la naturaleza y las leyes interpretadas y escritas por ¬ęestos hombres de hierro¬Ľ. A la larga, ¬Ņescapar de las reglas del hombre tambi√©n puede permitirles hacer la voluntad de Dios?

Dimmesdale se resiste a irse porque cree que Dios le ha dado un puesto que no debe abandonar. Este desierto del mundo de Dios necesita tus dones. Hester le asegura que puede hacer la voluntad de Dios en cualquier otro lugar, Europa, y que solo las leyes puritanas lo mantienen cautivo. √Čl puede ¬ę¬°Predicar! ¬°Escribir! ¬°Actuar!¬Ľ y vive una vida real en Europa en lugar de morir, como pareces estar haciendo aqu√≠ en el desierto, con el miedo y la verg√ľenza de tu parte.

Hawthorne muestra las fortalezas relativas de sus personajes en este argumento. Hester busca dentro de s√≠ misma y usa la fuerza y ‚Äč‚Äčel coraje interior en los que ha confiado a lo largo de sus siete largos y solitarios a√Īos. De hecho, para Hester, ¬ęlos siete a√Īos de proscripci√≥n e ignominia fueron poco m√°s que una preparaci√≥n para esta hora¬Ľ. En el fondo, ella sabe que pueden dejar la colonia puritana y a√ļn tener una vida de riqueza espiritual. Pagaron por sus pecados y a√ļn pueden respetar y defender las leyes de Dios. Dimmesdale, por otro lado, carece de esta perspectiva y del coraje de Hester, y √©l le pide fortaleza repetidamente.

Glosario

misantropía desconfianza u odio hacia las personas.

estos hombres de hierro aqu√≠, refiri√©ndose a los severos antepasados ‚Äč‚Äčpuritanos que hacen las reglas.



Deja un comentario