axel heyst



An√°lisis de personajes de Axel Heyst

¬ŅC√≥mo aparece ante los dem√°s?

En el momento en que comienza la historia, Heyst tiene unos treinta y cinco a√Īos. Los √ļltimos vestigios de juventud desaparecieron de su rostro. En el apogeo de su desarrollo f√≠sico, con su cabeza calva y ¬ęlargos bigotes de color rojo dorado¬Ľ, presenta una ¬ęapariencia amplia y marcial¬Ľ. Se parece a uno de los retratos de Carlos XII. Su frente es noble y sus ojos azules est√°n cansados. Suele llevar el ch√°ndal blanco del tr√≥pico y lleva un casco de sol de corcho blanco.

Los personajes masculinos del libro generalmente aprecian a Heyst. Es un perfecto caballero. Su rasgo más obvio es una cortesía terminada de modales, movimientos y voz, una delicada alegría que sirve como un perfecto encubrimiento para sus impresiones particulares de la vida a su alrededor.

Para Morrison, aparece como un mensajero de la divina Providencia, y Morrison pasa el resto de su vida tratando de mostrar su gratitud por la amabilidad de Heyst.

Para Lena, aparece como un libertador, a quien está profundamente agradecida. Más tarde, ella lo ama. Aunque ella nunca lo entiende a nivel intelectual, su intuición investiga el secreto de su necesidad básica: amar y ser amada.

Para Davidson, parece ser un caballero de la mejor clase, pero Davidson nunca se siente cercano a él. Siempre admira al barón sueco.

Schomberg mira a Heyst con mala sospecha. Se enga√Īa a s√≠ mismo creyendo que Heyst es un estafador y un chupasangre que se aprovecha de Morrison y de los inversores de Tropical Belt Coal Company. Schomberg considera que los modales educados de Heyst son una tapadera para los actos m√°s oscuros.

Jones y Ricardo nunca entienden la actitud educada e informal de Heyst. Confunden tus modales directos y tu comportamiento cortés con una máscara de astucia profunda que los asusta.

¬ŅC√≥mo se considera Heyst a s√≠ mismo?

Aunque la propia evaluaci√≥n de una persona sobre s√≠ misma puede no coincidir con el juicio de los dem√°s, el autoconocimiento que una persona posee es importante para el estudio de este car√°cter. Heyst se considera exactamente como su padre, pero ¬ęsin el genio¬Ľ. Le dice a Lena que √©l es ¬ęel m√°s desapegado de todas las criaturas,… el m√°s vagabundo de esta tierra, un vagabundo indiferente en el ajetreo del mundo… un hombre universalmente despreciado e incr√©dulo¬Ľ.

¬ŅQu√© lo hace el tipo de hombre que es?

Conrad motiv√≥ totalmente a Heyst al decirnos que su padre fil√≥sofo lo imbuy√≥ en su juventud con una profunda desconfianza hacia la vida. En su edad m√°s impresionable y bajo las circunstancias m√°s conmovedoras, Heyst mayor gui√≥ a su hijo, Axel, en una filosof√≠a aislacionista que los a√Īos de experiencia solo confirman, fortalecen y solidifican en un nivel de vida. El padre de Heyst le aconsej√≥ ¬ęcultivar esa forma de desprecio que se llama piedad¬Ľ. De lo contrario, nunca debe participar en la acci√≥n humana.

¬ŅQu√© hace Heyst que lo revela?

En todos los tratos con la gente se mantiene distante, enmascarando su indiferencia bajo una cortes√≠a consumada. Por consejo de su padre, s√≥lo se permite la emoci√≥n de la piedad hacia sus compa√Īeros. Por l√°stima, se involucra primero con Morrison, luego con Lena. Despu√©s de ambos enredos, se arrepiente de su acci√≥n, sintiendo que ha abierto la puerta a todo tipo de maldad. Como nadie puede acercarse a √©l, Lena siente que debe defenderlo y Davidson duda en aterrizar en Samburan hasta que es demasiado tarde.

¬ŅQu√© dice que lo revela?

A lo largo del libro, el lector encontrar√° muchas afirmaciones que demuestran que Heyst nunca se desv√≠a de los preceptos de su padre. ¬ę¬°Nunca he matado a un hombre ni amado a una mujer!¬Ľ exclama a Lena. Toda su charla demuestra que no es capaz de amar ni de odiar. Los refin√≥.

¬ŅC√≥mo piensa?

Como Conrad le permite al lector acceder a la mente de Heyst en la √ļltima parte del libro, sus pensamientos privados brindan la revelaci√≥n m√°s clara de su car√°cter. Piensa en Morrison con un desprecio juguet√≥n, medio molesto. Piensa en Lena como ¬ęesa pobre ni√Īa¬Ľ. Incluso en las √ļltimas horas de su vida, mira a Lena ¬ęcon la escoria de la tierna piedad¬Ľ. Davidson mira con indiferente aprobaci√≥n. Los chismes crueles de Schomberg lo enfurecen porque prueban su complejo de culpa. Sin embargo, incluso su ira es ef√≠mera y f√ļtil. √Čl considera que los tres villanos son una amenaza mortal, pero cada idea que se le ocurre para lidiar con ellos es infantil e impotente, anulada por su propia inercia emocional.

¬ŅQu√© cambios ocurren en tu car√°cter?

Conrad muestra con impresionante claridad lo dif√≠cil que es para un hombre cambiar sus h√°bitos de pensamiento despu√©s de los treinta y cinco a√Īos. Solo el incentivo m√°s poderoso puede afectarte. El poderoso incentivo es el gran amor de Lena. El lector puede ver que Heyst est√° afectado. Tu coraz√≥n est√° ¬ęroto¬Ľ. Oye una nueva llamada, ¬ęimperiosa y augusta¬Ľ. La tierna mirada de Lena deja ¬ęun toque secreto en su coraz√≥n¬Ľ. Conrad logra transmitir la impresi√≥n de que, con m√°s tiempo, Heyst podr√≠a haber cedido al calor de la devoci√≥n de Lena y convertirse en una persona m√°s normal.

Quiz√°s el √ļnico cambio significativo en el car√°cter de Heyst se produce cuando la ¬ęnueva duda¬Ľ entra en su mente y se da cuenta de la futilidad de su filosof√≠a. Este cambio llega demasiado tarde para producir cualquier acci√≥n constructiva y solo resulta en el suicidio de Heyst.

El barón sueco Heyst es una figura monumental en la tragedia: un hombre que no puede amar. Esencialmente una persona buena y amable con capacidad para la ternura y la calidez, su política aislacionista le roba todos los regalos preciosos que la vida tiene para ofrecer. Al final, encuentra la meta a la que lo ha llevado cada paso de su existencia desapegada: NADA.



Deja un comentario