Alfredo Doolittle



An√°lisis de personajes de Alfred Doolittle

Doolittle no es tanto un personaje como un veh√≠culo que Shaw manipula para sus propios fines dram√°ticos. A trav√©s de Doolittle, Shaw puede hacer muchas incursiones sat√≠ricas en la moralidad de la clase media y hacer comentarios adicionales sobre las distinciones de clase y los modales de clase. (Es especialmente ingenioso cuando Eliza le se√Īala a Higgins que la llamada igualdad del Profesor en la forma en que trata a las personas muestra que tiene los mismos modales que su padre porque Doolittle tampoco hace distinciones de clase: la analog√≠a hiere a Higgins porque √©l tiene que reconocer que es esencialmente cierto.)

Como sugiere su nombre, Doolittle hace lo menos posible para pasar la vida. Es un hombre de la basura porque es m√°s f√°cil para √©l que el ¬ętrabajo real¬Ľ. (Un basurero era una persona que simplemente recog√≠a las cenizas que la gente arrojaba; en la √©poca de Shaw, se a√Īad√≠a basura a las cenizas, lo que convert√≠a a Doolittle esencialmente en un basurero).

La comedia ligada a Doolittle es su transformaci√≥n en el transcurso de la obra. Teniendo en cuenta que su hija quiere convertirse en miembro de la respetable clase media, Doolittle est√° encantado de que su trabajo como basurero sea tan bajo en la escala de la clase social que no tiene absolutamente ninguna moral; por lo tanto, no est√° sujeto a la moral ¬ęterrible¬Ľ de la clase media, al menos no hasta el √ļltimo acto.

Cuando conocemos a Doolittle por primera vez, llega a la casa del profesor Higgins en el papel hip√≥crita del ¬ępadre virtuoso¬Ľ para rescatar a su ¬ęhija prometida¬Ľ. Sin embargo, pronto se descubre que arroj√≥ a su hija a las calles para ganarse la vida hace m√°s de dos a√Īos y, adem√°s, nunca estuvo casado con la madre de Eliza. De hecho, la gente del vecindario ni siquiera deja que Doolittle se quede con las pertenencias de Eliza. Cuando la artima√Īa del padre virtuoso falla, Doolittle r√°pidamente cambia de tono y se convierte en el proxeneta complaciente mientras trata de vender a su propia hija a los hombres por casi cualquier precio que est√©n dispuestos a pagar. Higgins y Pickering no se dejan enga√Īar por sus nauseabundas sugerencias, pero est√°n encantados con el uso po√©tico del idioma ingl√©s por parte de Doolittle, su uso de la ret√≥rica que solo podr√≠a ser utilizada por un gal√©s y su ingenuidad al probar un m√©todo. tras otro hasta asumir una pose filos√≥fica; en su ingeniosa ret√≥rica, proclama con firmeza que mucha caridad ha ido a los ¬ępobres merecedores¬Ľ. Ahora es el momento de que √©l reclame su parte equitativa como miembro de los ¬ępobres indignos¬Ľ. Un pobre indigno, seg√ļn Doolittle, tiene tanto derecho a emborracharse como un pobre digno; adem√°s, si le dan algo de dinero, promete gastarlo todo en una borrachera de inmediato, y luego estar√° arruinado y listo para trabajar el lunes por la ma√Īana.

La originalidad de esta idea, y la audacia y descaro con que se presenta, hacen que Higgins y Pickering cedan a la petición de Doolittle, e incluso le ofrezcan diez libras, pero Doolittle se niega porque lo involucraría en responsabilidades; no puede beber hasta diez libras el fin de semana, pero puede beber hasta cinco libras.

En el √ļltimo acto, el personaje de Doolittle no cambia esencialmente. Es solo que, a trav√©s de una gran suma de dinero, se vio obligado a aceptar responsabilidades que preferir√≠a no haber enfrentado. El chantajista inmoral y proxeneta del segundo acto ahora se ha visto obligado a asumir el papel de conferenciante sobre reforma moral, y ahora debe abrazar la moralidad de la clase media. Dado que Shaw quer√≠a filos√≥ficamente eliminar por completo a la clase baja, est√° feliz de obligar a Doolittle a aceptar una posici√≥n en la que no se sentir√° c√≥modo siendo uno de los ¬ępobres indignos¬Ľ; Sin duda, Shaw estaba secretamente encantado con la derrota por la que estaba pasando Doolittle.



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