Acerca de Black Elk Fala



Sobre Habla de alce negro

Introducción

En agosto de 1930, el escritor del medio oeste John Neihardt fue con su hijo Sigurd a la reserva de Pine Ridge en Dakota del Sur para hablar con Black Elk, un oglala sioux. Neihardt estaba en proceso de completar un ciclo del oeste, un poema √©pico sobre la historia del oeste americano. Hab√≠a publicado la cuarta secci√≥n, La canci√≥n de las guerras indiasy estaba buscando material para el tramo final, La Canci√≥n del Mes√≠as. Neihardt ya se hab√≠a familiarizado con la cultura india mientras viv√≠a cerca de la reserva de Omaha en Bancroft, Nebraska, y estaba al tanto de la reputaci√≥n de Black Elk como hombre santo y primo segundo del gran jefe sioux Crazy Horse. Cuando los dos hombres se conocieron, Black Elk reconoci√≥ que Neihardt era un oyente comprensivo, alguien interesado en el mundo de los esp√≠ritus y la historia india. Quer√≠a contarle a Neihardt la historia de su vida, especialmente la historia de su visi√≥n, porque sinti√≥ que pronto morir√≠a. (Black Elk, entonces de 68 a√Īos, morir√≠a en 1950 a los 87; Neihardt, de 43 a√Īos, vivir√≠a hasta los 92). Black Elk no le hab√≠a contado a mucha gente sobre esta visi√≥n; A medida que avanza la historia, el lector descubre que Black Elk ni siquiera le ha contado a su mejor amigo, Standing Bear. Black Elk le dijo a Neihardt: ¬ęLo que s√© me ha sido dado para los hombres y es verdad y es hermoso. Pronto estar√© bajo la hierba y se perder√°. Fuiste enviado para salvarlo y debes regresar¬Ľ. te puede ense√Īar¬Ľ. Neihardt regres√≥ con sus hijas en mayo de 1931 para continuar la conversaci√≥n, que forma el libro. El alce negro habla.El hijo de Black Elk, Ben, actu√≥ como int√©rprete para los dos hombres, y la hija de Neihardt, Enid, registr√≥ la conversaci√≥n por escrito.

Habla de alce negro es un ejemplo de narrativa personal, que es, m√°s simplemente, la historia de las experiencias de alguien narrada por esa persona. Memorias, autobiograf√≠as y diarios publicados, como el de Benjamin Franklin Autobiograf√≠a, por ejemplo, o el diario de ana frank ‚ÄĒ son versiones tradicionales de la narrativa personal. Mas precisamente, Habla de alce negro es una autobiograf√≠a narrada y una autobiograf√≠a espiritual. Las autobiograf√≠as indias narradas fueron una forma literaria establecida en los Estados Unidos al menos desde la publicaci√≥n en 1833 de Black Hawk: una autobiograf√≠a. Estas historias de vida fueron narradas porque la mayor√≠a de sus s√ļbditos indios no hablaban ingl√©s con fluidez para escribir para el p√ļblico lector estadounidense. Pero simplemente registrar una historia de vida, incluso la propia, no crea necesariamente una obra literaria; una biograf√≠a o una autobiograf√≠a, al igual que una novela o una obra de teatro, suele tener un punto de inter√©s tem√°tico o dram√°tico en torno al cual se puede configurar la narraci√≥n. En el caso de la vida de Black Elk, ese punto de inter√©s es la visi√≥n m√≠stica que se le concedi√≥. Su historia es un intento de explicar sus √©xitos y fracasos en el cumplimiento de la promesa de esa visi√≥n: la medida en que cumpli√≥ o no la tarea que la visi√≥n le hab√≠a delineado, los factores culturales que apoyaron sus esfuerzos y los factores pol√≠ticos. que funcion√≥ en su contra. . Dado que la visi√≥n era una visi√≥n m√≠stica y la tarea deb√≠a cumplirse en su papel de hombre santo, la historia de Black Elk en este sentido es una autobiograf√≠a espiritual: se basa en la premisa de la existencia de un poder divino, como ese poder. se define en la creencia Sioux, y es la historia de c√≥mo Black Elk se desarroll√≥ en su relaci√≥n con lo divino. Al igual que la historia de vida de alguien cuya cultura ha sido marginada y, en ocasiones, casi extinta, dentro de los Estados Unidos, la narrativa de Black Elk tambi√©n tiene afinidades con la narrativa de los esclavos estadounidenses y las narrativas de supervivencia del Holocausto.

Adem√°s, Habla de alce negro sigue la trama de la literatura de b√ļsqueda tradicional, ejemplificada en muchas epopeyas y cuentos de hadas. El personaje central de esta literatura es un h√©roe cuya b√ļsqueda para cumplir su destino √ļnico forma la trayectoria de la trama. Los obst√°culos y el apoyo que encuentra en el camino forman episodios de la trama. La mayor parte de la literatura de misiones termina felizmente, cuando el h√©roe logra el objetivo deseado, que a menudo es algo que se trae de vuelta para compartir con la comunidad: En La odisea, por ejemplo, Ulises trae el estado de derecho a los griegos despu√©s de sobrevivir a muchos peligros para viajar a casa despu√©s de las guerras de Troya. De esta manera, el h√©roe de la literatura de b√ļsqueda a menudo fusiona la identidad de la comunidad y su personaje sirve como modelo. En caso de El alce negro habla, la b√ļsqueda termina tr√°gicamente. No puede lograr su objetivo, no por fallas en su propio car√°cter, sino por fuerzas externas incontrolables, a saber, el impulso expansionista de los blancos. A pesar de la evidencia de la historia, Black Elk se culpa a s√≠ mismo por su incapacidad para ejercer el poder que su visi√≥n le ha otorgado para afirmar la identidad de su pueblo, para hacer florecer el √°rbol o el palo sagrado, para restaurar el borde sagrado de su naci√≥n.

Pero Habla de alce negro no es solo la historia de un hombre; El mismo Black Elk dice que si lo fuera, no sería una historia que valiera la pena contar. También es la historia de los sioux durante su vida. Como descripción de la vida tribal, la novela puede clasificarse como una etnografía, un examen antropológico de las prácticas de vida de un grupo cultural particular. La historia de Black Elk es especialmente valiosa desde un punto de vista etnográfico porque cubre la transición de los sioux de la vida previa a la reserva a la vida de reserva. Su historia incluye descripciones de caza, carnicería, prácticas culinarias, ceremonias y rituales relacionados con la caza, la curación y la fertilidad, especialmente la gran danza del sol; representa el comportamiento indio en la guerra, el cortejo y el juego; y ofrece una vista privilegiada de la vida espiritual y social de los indios. Registra algunos de los eventos fundamentales en la historia estadounidense desde la notable perspectiva de los oglala sioux: la batalla de Little Bighorn, el establecimiento de agencias y reservas indias, el fenómeno del baile fantasma y la masacre de Wounded Knee.

La historia de Black Elk es tambi√©n una historia pol√≠tica de conquista y despojo que plantea interrogantes sobre la √©tica y el uso del poder y brinda una visi√≥n alternativa de la experiencia estadounidense. Desafi√≥ la versi√≥n convencional de la historia estadounidense prevaleciente en el momento de su publicaci√≥n en 1932, que hab√≠a exaltado la expansi√≥n occidental y glorificado el af√°n de lucro como la doctrina del destino manifiesto. Black Elk complica el relativismo cultural de la narrativa hist√≥rica estadounidense al se√Īalar, por ejemplo, que el metal amarillo (oro) enloquec√≠a a los blancos; o que los indios fueron forzados a vivir en casas cuadradas que no ten√≠an el poder del c√≠rculo; o que los tratados fueron violados en la incautaci√≥n del territorio indio por parte del gobierno de los Estados Unidos. Habla de alce negro retrata el gran costo, en t√©rminos humanos y ambientales, de eventos como la construcci√≥n del Ferrocarril Transcontinental, el asentamiento del oeste y el descubrimiento de oro. Impl√≠citamente cuestiona la estrategia militar de represi√≥n de las fuerzas hostiles, contrastando el verdadero car√°cter genocida de esta misi√≥n con el sentimiento general entre los ind√≠genas de que simplemente quer√≠an vivir en la tierra en la que siempre hab√≠an vivido.

Por √ļltimo y muy importante, Habla de alce negro es un texto sagrado. El relato de Black Elk de sus experiencias visionarias es comparable al relato de John en el Libro de revelaci√≥n en la Biblia cristiana o en el K√°bala en la tradici√≥n jud√≠a.

Los problemas con la obra surgen de las circunstancias de su transcripci√≥n y edici√≥n y nunca pueden resolverse satisfactoriamente. La transcripci√≥n de Enid Neihardt est√° incluida en los trabajos de su padre en la Universidad de Missouri, pero ni siquiera una comparaci√≥n de la transcripci√≥n con el texto impreso resuelve el problema. Los lectores que traten de responder a la cuesti√≥n de la autenticidad deben reconocer la composici√≥n de muchas capas en este libro: no solo la capa entre la transcripci√≥n de Enid y la copia final de John Neihardt, sino la capa interpuesta por la interpretaci√≥n de Ben Black Elk de las palabras habladas por su padre, y la capa entre las palabras de Ben y la escritura de Enid. Y quiz√°s, sobre todo, los lectores deber√≠an reconocer la capa de tiempo, 60 a√Īos que transcurrieron entre la visi√≥n de Black Elk y su relato a Neihardt. Cuando habl√≥ con Neihardt, Black Elk se hab√≠a convertido al catolicismo romano, y es dif√≠cil saber cu√°nto influy√≥ la iconograf√≠a cat√≥lica en su forma de contar la historia. El paso del tiempo tambi√©n ha sido testigo de un cambio cultural importante entre los ind√≠genas, que, como cualquier trauma, puede alterar la memoria. Estas preguntas pueden distraerte, pero probablemente no sean las m√°s importantes.

Habla de alce negro recibi√≥ cr√≠ticas favorables cuando se public√≥ en 1932, pero pronto qued√≥ en el olvido; se podr√≠a argumentar que la depresi√≥n econ√≥mica de la d√©cada de 1930 distrajo a los lectores potenciales de un libro que parec√≠a bastante esot√©rico. El inter√©s por la obra revivi√≥ en la d√©cada de 1950, cuando el psicoanalista de renombre internacional Carl Jung hizo referencia a ella en una nota a pie de p√°gina; Los psicoanalistas junguianos han encontrado esclarecedora su descripci√≥n del ritual comunitario que surge de una visi√≥n personal. Durante las d√©cadas de 1960 y 1970, el libro gan√≥ nuevos lectores entre la contracultura con su descripci√≥n de estilos de vida comunales, conservaci√≥n ambiental y espiritualidad alternativa. Habla de alce negro fue uno de varios textos de la √©poca, incluido el de Dee Brown Entierra mi coraz√≥n en la rodilla herida y las peliculas peque√Īo gran hombre y un hombre llamado caballo ‚Äď que hablaba de un renacimiento general del inter√©s en la vida de los nativos americanos en un momento en que la comunidad nativa americana clamaba por un nuevo sentido de identidad y reclamaba sus prerrogativas pol√≠ticas. El erudito sioux Vine Deloria dice que el mayor efecto del libro ha sido en los j√≥venes indios que intentan establecer su propia identidad, y que se convertir√° en ¬ęel n√ļcleo central de un canon teol√≥gico indio americano que alg√ļn d√≠a desafiar√° las tradiciones orientales y occidentales como una forma de ver el mundo.¬Ľ

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